DECORACIÓN CON CONSTRUCCIÓN

Los planos arquitectónicos y los dibujos técnicos de los clásicos del diseño inspiran una colección de accesorios de papel. 0

Un viaje en 2012 a Nueva York (EE. UU.) y una profunda investigación sobre la silla Rietveld fueron la fuente de inspiración para los arquitectos Santiago Ortega y María Fernanda Pizarro, quienes encontraron en el papel la base para su proyecto. “Descubrimos unas obras bellísimas en el MoMa (Museo de Arte Moderno) y en ese momento estábamos redibujando la silla Rietveld para la oficina en la que trabajábamos. A partir de esto surgió la idea de utilizar planos técnicos y convertirlos en un cuadro”, explicó Ortega.
El estudiar diseñadores como Ludwig Mies van der Rohe y Charles Eames les abrió un nuevo camino de posibilidades. Es así como en 2012 decidieron lanzar cuatro diseños de tarjetas bajo la marca Arquitectura de Papel. “Nos conseguimos una litografía en el barrio 7 de Agosto, en Bogotá, y las imprimimos para la temporada de Navidad. Fueron un éxito”, comentó el arquitecto de 32 años de edad.
Tras esto ampliaron su oferta a posavasos desechables, cuadros, tarjetas y mouse pads. Para su inspiración eligen edificios que tengan un significado personal y, además, que sean reconocidos internacionalmente, pues esto facilita encontrar los planos, cortes y alzados que después intervienen. El objetivo es que sus productos no sean solo para arquitectos, sino para cualquier persona con inclinación por el diseño. Es así como sus clientes pueden escoger desde la Ópera de Sídney, de Jorn Utzon, hasta el Partenón de Atenas, en Grecia.
El uso del papel como materia prima surgió en su paso por diversas firmas de arquitectos. Allí suelen desperdiciarse grandes cantidades al imprimir los planos, los cuales son corregidos y no reutilizados para evitar confusiones en las obras. Debido a esto, Santiago y María decidieron emplearlos para envolver sus creaciones. Sin embargo, para sus diseños optaron por Kimberly de 180 gramos, de referencia Heno Sabana, pues el reciclado es de bajo gramaje y afecta la calidad.
“Esto es de nunca acabar. La arquitectura es infinita, pueden existir tantos productos como edificios. Además, la idea consiste en involucrar a Colombia por medio de sus iglesias y, en un plazo más cercano, a Bogotá con lugares como el Congreso, el Capitolio o el observatorio astronómico. Por el momento consultamos cómo manejar los derechos de autor”, agregaron. No descartan lanzar una colección inspirada en Cartagena y Medellín.
Otro de los pasos para seguir es personalizar sus productos. La idea surgió tras realizar en 2012 una serie de tarjetas de fin de año para un cliente que deseaba incluir en el diseño sus edificios y una leyenda. Además, trabajan en un línea de maletas que esperan lanzar a finales de este año. Todo con un sello artesanal, pues en Arquitectura de Papel las cosas se hacen a pulso.