El saber ver de Dicken Castro

“Tener los ojos abiertos completamente” era la obsesión de Dicken Castro, arquitecto, diseñador gráfico, dibujante, pintor, fotógrafo, urbanista, investigador, profesor y artista. Colombia siente su partida.

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“Se fue el nadador, el arquitecto, el diseñador, el papá, el hombre que gozaba con todo; el bailarín, el ojo de lo popular, el ser de la guadua. Estarás siempre con nosotros. Dicken Castro, septiembre 1922–noviembre 2016”. Con estas palabras, escritas en su perfil de Facebook, su hija Rosalía despidió a su padre y nos dio a conocer la triste noticia de su partida.

Dicken Castro fue un hombre universal: arquitecto, diseñador gráfico, dibujante, pintor, fotógrafo, urbanista, investigador, profesor y artista. Siempre tranquilo, de hablar pausado y preciso, “un río apacible”, en palabras de su hijo Lorenzo. Disciplinado como un monje, tanto en el desarrollo de su labor profesional como en su vida en general, fue campeón nacional de natación en su juventud y practicó este deporte a diario hasta que el cuerpo se lo permitió. Sus pasiones, que fueron muchas, se nutrieron y giraron siempre en torno a una gran obsesión: “Tener los ojos abiertos completamente”. Con sensibilidad especial y una capacidad de asombro infinita, durante su vida tuvo el don de “saber ver” lo que para los demás podía pasar desapercibido, de extraer lo esencial de aquello que observaba y de transmitirlo de la manera más sencilla, clara y honesta posible.

El edificio Los Eucaliptos obtuvo en 1979 el Premio Latinoamericano de Arquitectura.El edificio Los Eucaliptos obtuvo en 1979 el Premio Latinoamericano de Arquitectura.

El edificio Los Eucaliptos obtuvo en 1979 el Premio Latinoamericano de Arquitectura.El edificio Los Eucaliptos obtuvo en 1979 el Premio Latinoamericano de Arquitectura.

Nacido en Medellín, siendo muy niño entendió que el nombre legado por sus padres, Ricardo, no describía de manera adecuada su ser. Por ello, en 1929, con tan solo siete años, le pidió a su padre le permitiera llamarse Dicken, como le decían sus hermanos. Unos años después, ya en Bogotá, estudió arquitectura en la Universidad Nacional de Colombia, donde cultivó su pasión por el conocimiento y el saber, transformar la historia de la arquitectura y el diseño gráfico de nuestro país.

En el ámbito de la arquitectura, Dicken Castro fue el primero en ver y entender el encanto y las posibilidades que ofrece la guadua en los edificios. Habiéndosela encontrado durante sus primeros viajes por el eje cafetero, la rescató de la imagen de pobreza y falta de recursos con la que se asociaba hace algún tiempo. La dignificó, la enalteció y la convirtió en ese material versátil y atractivo que es hoy en día para los arquitectos colombianos. Lo mismo hizo con el ladrillo, siendo el primero en incorporar este material, con sus colores y texturas anteriormente limitados a los exteriores y las fachadas, al interior de los espacios. Destacarán para siempre en nuestra historia construida los diseños de sus casas particulares, el Centro de Convenciones de Paipa, el Teatro y Refugio Infantil del Club Los Lagartos y las plazas de mercado de Paloquemao y del Restrepo, entre otros.

Estampilla diseñada para participar en la Bienal de Artes Gráficas de Cali. Obtuvo una mención.

Estampilla diseñada para participar en la Bienal de Artes Gráficas de Cali. Obtuvo una mención.

No menos prolífico fue su aporte al diseño gráfico en este país. Apasionado por nuestras raíces precolombinas y por su contenido gráfico, y haciendo alarde de su extraordinaria capacidad de síntesis y de interpretación, creó una infinidad de diseños, rodillos, sellos, símbolos y logotipos que se han fundido en nuestro imaginario y nuestra vida cotidiana, perdurando para siempre en el tiempo.

De altísimo impacto y muy grata recordación son sus creaciones para Colsubsidio, el Instituto de Seguros Sociales, la Cámara de Comercio de Bogotá y el XXXIX Congreso Eucarístico Internacional, entre muchos otros. Igualmente célebres son sus obras para las monedas de doscientos y mil pesos, las cuales han pasado por las manos y frente a los ojos de prácticamente todos los colombianos. Su aporte a las artes gráficas, al diseño y la arquitectura nacionales es invaluable. Por eso, Dicken Castro siempre estará a través de su obra en la mente y el corazón de los colombianos.

Moneda de 200 pesos.

Moneda de 200 pesos.

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