NITZAN COHEN, LENGUAJE DE UN ISRAELÍ

El trabajo de Nitzan Cohen contiene una combinación de sensibilidad, precisión y estilo que es imposible no percatar y sentir al verlo y detallarlo. Aunque tiene una fijación por las sillas, cada uno de sus objetos plantea una complejidad especial que él logra identificar- gracias a su ingenio- para adaptarlo y acoplarlo a la solución más adecuada. Es así, como al final el resultado son piezas e instalaciones con un lenguaje propio. 0

Nació en Hazorea, un pequeño pueblo en la parte norte de Israel con ideologías sociales muy fuertes. Cuando pequeño le fascinaba jugar con un set de fichas de LEGO que le regalaron en uno de sus cumpleaños y desde entonces hubo un acercamiento a lo que más tarde se convertiría en su profesión y estilo de vida.

“Originalmente yo quería ser ingeniero de sonido. Pararme detrás de la consola y  mezclar rock n´roll en un concierto con más de 20 mil personas pero a los 20 años cuando ya lo había hecho quería mirar hacia delante, así que pasé a los estudios de sonido de televisión donde comencé a descubrir y a jugar con los accesorios y equipos de diseño y desde ese momento pensé seriamente en estudiar esa carrera”, cuenta Cohen.

Se graduó de La Academia de Diseño de Eindhoven, es, además, profesor de diseño de producto en la escuela de Bellas Artes alemana Saar y profesor invitado al programa de maestría de HEAD (Escuela Superior de Arte y Diseño) en Génova. En el año 2007 fundó su propia firma Studio Nitzan Cohen, reafirmando lo que él mismo señala, “me mantengo ocupado”.

LA SILLA: EL MUEBLE

“Las sillas tienen una relación directa con el cuerpo y un vínculo constante con la gente; en realidad no hay límites en su diseño. Se pueden hacer cosas con una silla que no se pueden hacer con ningún otro objeto. En términos de escala, carácter y funcionalidad una silla es a menudo la pieza más ‘sugerente’ de la habitación”, resalta Cohen. Y es precisamente esa carga emocional que encierran los diseños de este artista lo que cautiva, “ generalmente cuando de emociones se trata, la risa y el humor son importantes; no significa que estén siempre presentes en mis objetos pero intento que así sea”, añade Cohen al referirse a lo que él busca trasmitir con sus creaciones.

Con su silla SOLO Nitzan diseñó un modelo simple, altamente eficiente y de bajo costo que incorpora todas las ventajas de un proceso de producción eficiente logrando combinar costos razonables y una versatilidad única en el modelo. La firma Mattiazzi, para la que fue hecha esta colección fue la encargada de producirla. Al final SOLO está lleno de detalles y contrastes: “un poco dura, pero redonda, simple y a la vez compleja, práctica y pragmática pero ofreciendo siempre más”.

Cohen y su equipo están en una constante búsqueda orientada a la investigación del diseño conceptual que se convierte y traduce en un nuevo lenguaje visual con sus objetos y espacios. El diseñador es un convencido de que la tecnología y el diseño encajan perfecta y a veces mágicamente, sin embargo, ninguno debe remplazar al otro. Y esta concepción es la que hace que su trabajo sea novedoso, divertido y especial y que no caiga en la monotonía.

Nitzan, quien se declara admirador de diseñadores como Achille CastiglioniCharlotte Perriand y Enzo Mari, actualmente está desarrollando un espacio público para El Distrito del Arte de Munich(un complejo que aglomera varios museos) ; además, es el encargado de la dirección de arte de un nuevo proyecto de la marca italiana Mattiazzi. “Citando a Charles Eames, debo decir que me tomo en serio mis placeres”, concluye este diseñador israelí.

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