Nuevos espacios, materiales, objetos y marcas revelan cómo el diseño continúa evolucionando para hacer más funcionales, bellos y memorables los lugares que habitamos.
Cuando el paisaje recupera su equilibrio, la arquitectura amplía su alcance y asume un papel que trasciende la construcción para participar activamente en la regeneración del entorno.
No todo es estético. En un proyecto, el paisajismo bien ejecutado regula las temperaturas, absorbe el agua, promueve la biodiversidad y transforma la sostenibilidad en parte integral del diseño.
Un conjunto de edificaciones patrimoniales fue adaptado para albergar una escuela donde la memoria del lugar se conserva mientras la arquitectura responde al clima tropical.
En el mundo de la arquitectura, la sostenibilidad ha evolucionado hacia un concepto más profundo: la regeneración. Esta idea se basa en que las estructuras existentes no son un obstáculo, sino un punto de partida que nos invita a reinterpretar y mejorar lo que ya tenemos.
A través de la firma Nórdika, el constructor finlandés Tapio Anttila trae a Colombia la auténtica cultura del sauna seco, transformando espacios reducidos en sofisticados refugios de bienestar que combinan la mampostería técnica con la madera termotratada.
Diseñada alrededor de un vacío central, esta casa dialoga con una escalera escultórica y una distribución que conecta visual y espacialmente cada nivel.
Temperaturas que superan los 40 grados centígrados y una restricción en altura fueron algunos de los restos que hubo que superar en este proyecto de oficinas en la India.
Salinas del Rey, ubicado cerca de Barranquilla y considerado uno de los mejores lugares en el mundo para practicar kite surfing, tiene un nuevo pabellón multiuso, compuesto por piezas arquitectónicas que plantean límites difusos.