Un apartamento bogotano diseñado para que la luz natural sea protagonista en cada espacio

En este apartamento al norte de Bogotá utilizaron el interiorismo para tener más luz natural y ajustar las áreas a los hábitos de sus propietarios. Todo esto sin necesidad de modificar la distribución. 0

Se dice que una de las claves del diseño interior radica en lograr interpretar los deseos de los futuros usuarios sin que la visión de uno u otro resulte excluyente. Armonizar diversos puntos de vista puede llegar a ser un desafío. Sin embargo, cuando se trata de un trabajo como este, en el que las diseñadoras y los propietarios estaban unidos por un lazo de amistad, desaparece ese tipo de barreras. “La toma de decisiones importantes nunca fue un problema. Es más, la mayoría de las veces todos estábamos de acuerdo.

El corredor tiene un papel de colgadura hecho de lino y lana. Este elemento transmite de inmediato la sensación de calidez y confort de todo el hogar.

Esto hizo del proyecto algo muy especial. Contrario a lo que ocurre generalmente, que es difícil conciliar distintas miradas, aquí siempre sabíamos qué querían nuestros clientes”, comenta la diseñadora encargada de esta renovación, Catherine Moggio, de la firma Catherine Moggio Interiors, quien contó con la colaboración de la diseñadora Nicole Berg.La remodelación nació con la idea de brindarles un nuevo aire a las habitaciones y modernizarlas, aun cuando el apartamento fue construido hace relativamente poco tiempo. No obstante, luego de comenzar labores definieron que sería mejor darle continuidad a la estética en el área privada, tras lo cual renovaron los demás espacios, salvo la cocina. De ahí que hayan transformado las zonas social y privada en su totalidad.

Los acabados utilizados en los baños buscan reforzar la imagen moderna que proyectan las demás áreas del apartamento. Por ejemplo, en el principal emplearon mármol y roble.

“Dado que conocíamos a los clientes, pues ante todo son nuestros amigos, teníamos absoluta libertad para crear”. Con esto en mente, compusieron una atmósfera de identidad propia. De lo anterior se desprenden algunos aspectos que Moggio y Berg tomaron en cuenta al momento de diseñar la propuesta. El primero de ellos era hacer de la funcionalidad un criterio base de la composición espacial, puesto que los dueños permanecen bastante tiempo en casa. Para esto buscaron aumentar la cantidad de luz natural y ampliar las áreas mediante diferentes estrategias, como la optimización de los espacios de acuerdo con las necesidades de los usuarios y el manejo de luces y sombras en función de las actividades cotidianas. El segundo correspondía a la importancia de conservar la carpintería, que estaba en excelentes condiciones y, por tanto, no ameritaba reemplazarla; optaron entonces por restaurarla y darle un acabado original en poliuretano.

Los herrajes de las puertas sí los cambiaron por unos de color negro mate que acentúan el carácter moderno del apartamento. Debido a que el edificio está localizado en un sector de construcciones altas, la luz natural en algunas horas del día es escasa, por lo cual era indispensable iluminar el interior mediante el uso de una paleta de tonos claros. “Jugamos con una gran variedad de colores y texturas a fin de ganar luz. Esto, a su vez, nos permitió dinamizar los ambientes para que se percibieran más frescos”. Lo anterior está reflejado en el papel de colgadura del vestíbulo, cuya materialidad compuesta de lino y lana transmite calidez y confort, y en la consola azul cobalto de la sala –diseño de Moggio y Berg– que impregna de color el ambiente. Al igual que la carpintería, mantuvieron la distribución para potenciar la espacialidad a través del mobiliario y la decoración.

 

En diversas áreas del apartamento es notable el juego de texturas y colores para potenciar la luz natural.

Es así como la mesa, las sillas y la lámpara del comedor, aunque pertenecen a distintas marcas, se leen como una sola imagen. Lo mismo sucede en la sala, donde combinan dos sofás italianos con una mesa de centro, una luminaria y varios objetos decorativos importados de Estados Unidos.Asimismo, en los cuartos destacan varios muebles diseñados por Moggio, como la cama de la habitación principal, las mesas auxiliares y el escritorio de una de las alcobas secundarias. Todos ellos se adaptan a la perfección al estilo del mobiliario importado. Finalmente, en la terraza el paisajismo es obra de la diseñadora bogotana Alexandra Sutton. La selección de acabados de los baños obedece al propósito de reforzar la imagen moderna del apartamento.

En el social, revistieron las paredes con un papel de colgadura impreso sobre fibras naturales, y en uno que suple a las habitaciones auxiliares instalaron otro cuya apariencia es idéntica al poliuretano –y a su vez cumple con la condición de ser resistente ante la humedad y el calor–. En el principal, a diferencia de los anteriores, no utilizaron papel de colgadura, sino mármol en paredes y pisos, y roble en los muebles.

La remodelación de este apartamento surgió con la idea de darles un nuevo aire a las habitaciones. Al final, optaron por llevar el nuevo concepto a todas las áreas –menos la cocina.

El recorrido a lo largo del apartamento está animado por numerosas obras de arte, escogidas mediante un proceso de consultoría. Estas entablan un diálogo con el estilo de los muebles y objetos presentes en los distintos espacios. En este sentido cabe resaltar las piezas de la artista colombiana Ana González –expuestas en el vestíbulo y la habitación principal–, y la de la estadounidense Carolyn Mara –exhibida en la sala–, que invocan elementos conceptuales afines a la estética luminosa y sobria de la casa. Este apartamento es una propuesta que une múltiples visiones en una sola imagen moderna y funcional. Es un único diseño para diferentes gustos y hábitos. ■

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