Este apartamento remodelado es todo lo que necesita para vivir en Cali

Ubicado en Cali, este penthouse pasó por una transformación para adaptarse a las dinámicas familiares de sus habitantes. La propuesta: iluminación natural, madera y espacios integrados. 0

Las obras de remodelación que se llevaron a cabo en este penthouse, al oeste de Cali, surgieron cuando sus propietarios dejaron Bogotá para radicarse en la “Sucursal del Cielo”.

Fotografía: Simón Bosch, cortesía Studio Manrique

Su nuevo hogar debía reflejar el carácter de sus habitantes y, al mismo tiempo, adaptarse a sus necesidades y dinámicas. Esta intervención, a cargo del arquitecto bogotano Alberto Manrique –fundador y gerente de la firma Studio Manrique–, sobresale por el manejo de una geometría homogénea que, contrario a lo que muchos piensan, no hace de los espacios algo monótono. Uno de los cambios más importantes estaba en generar una habitación adicional –entre los planes de la pareja está tener otro hijo–. Con esta directriz realizaron una serie de adecuaciones orientadas hacia el futuro, cuando se agrande la familia y sean cuatro en lugar de tres.

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La distribución original del penthouse quedó en el pasado. Transformaron el estudio en la nueva alcoba; además, optaron por integrar a la sala el área de terraza del primer nivel. Con esto último ampliaron la zona social, tanto que no tuvieron que despedirse del estudio, pues surgió la posibilidad de reubicarlo en este espacio. Adicionalmente, el arquitecto introdujo una cava de vinos para el disfrute de propietarios e invitados.

Fotografía: Simón Bosch, cortesía Studio Manrique

“Desde un comienzo, la intención era transformar un apartamento típico de Cali en uno hecho a la medida. Es decir, que se aparte de los modelos convencionales, haciendo que los espacios revelen identidad y carácter”.

Fotografía: Simón Bosch, cortesía Studio Manrique

Ahora los ambientes son fluidos y se conectan de manera casi imperceptible mediante un sistema de perfiles metálicos que divide las áreas para no prescindir de las conexiones visuales. Esto se desprende de la idea de integración, la cual se evidencia en espacios como la cocina, donde dispusieron un comedor auxiliar –cuyo diseño, aunque sobrio, destaca por su elegancia– con la premisa de transformarlo en un lugar de reunión.

Entre tanto, el manejo cuidadoso de los acabados –como la madera flor morado que reviste los pisos en espina de pescado, las escaleras y los clósets–, transmite una sensación de calidez y confort.

La madera del piso está instalada, con total precisión, en espina de pescado. Además, los escalones se iluminan con luz indirecta, lo cual reafirma el aspecto cálido del material. Fotografía: Simón Bosch, cortesía Studio Manrique

En la segunda planta construyeron claraboyas en el techo con el fin de proporcionar unamayor cantidad de luz natural. Asimismo, las amplias aperturas de las ventanas crean una
conexión inmediata con el entorno. “Un tema importante son las ventanas, puesto que deben permanecer abiertas. Esa fue una de las razones para decidir que la terraza de la sala fuera parte de la zona social y no un área independiente. Teniéndolas siempre abiertas ¿para qué una terraza?”.

Los tonos fríos de los muebles de la cocina, a pesar de ser atípicos para una ciudad como Cali, transmiten elegancia y pulcritud. Fotografía: Simón Bosch, cortesía Studio Manrique

A diferencia de la terraza de la sala, la del último piso cobra protagonismo gracias a sus dimensiones. De hecho, esta se divide a su vez en tres áreas: BBQ, sala de juegos y piscina, con un común denominador: el inmenso paisaje urbano que se observa desde allí.

Fotografía: Simón Bosch, cortesía Studio Manrique

Cabe señalar que, a raíz del cambio de ciudad, la dueña tuvo que retirarse de su trabajo y emprender un nuevo negocio. Se decidió entonces por el sector hotelero, en particular por la oferta de hospedajes tipo Soho House, concepto que hace referencia a una especie de club privado con habitaciones, dirigido especialmente a personas que se dedican a las industrias del cine, la música, el arte, la moda, la publicidad y los medios de comunicación.

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Las clásicas sillas Paulistano, a la izquierda, son protagonistas en la zona social.

Los diseños de estos clubes privados son deslumbrantes, combinan influencias clásicas y modernas que resguardan valores materiales, de ahí que las formas, texturas y colores del apartamento sean una muestra de la importancia que el arquitecto y, sobre todo, la dueña, otorgaron a este concepto. A través del diseño interior, Manrique transformó este hogar en una residencia para artistas, pero de uso exclusivo para esta familia.

Fotografía: Simón Bosch, cortesía Studio Manrique

Con el fin de crear esa atmósfera escogieron muebles de corte internacional, entre los que se destacan las sillas Paulistano, la mesa de centro Paolo Piva y las lámparas Lab-Lum. Incluso los muebles de la cocina –de la marca alemana Poggenpohl– reproducen esa estética característica de las residencias Soho House, en la que lo bohemio no es sinónimo de excentricidad, sino de sofisticación.

Fotografía: Simón Bosch, cortesía Studio Manrique

Esta remodelación es producto de un diseño personal, ecléctico y diferente de lo que habitualmente se ve en las viviendas de Cali. La concibieron a partir de un concepto específico, pero adicionaron toques personales que hicieron de su imagen algo tan original como único, perfecta para la nueva vida de esta familia.

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