Así es la construcción en la era de la pospandemia

Por CATALINA OBREGÓN - FOTOGRAFÍA: CORTESÍA CONSTRUCTORA BOLÍVAR
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Noviembre
20 - 2020

Carlos Arango, presidente de Constructora Bolívar, está convencido de que más allá de los desafíos planteados por la pandemia, este tiempo de reflexión y aislamiento ha sido una oportunidad para acelerar y perfeccionar procesos que ya se estaban implementando, no solo en la empresa que lidera, sino en el sector.

Para el presidente de Constructora Bolívar, Carlos Arango, hay tres ejes fundamentales a tener en cuenta al momento de hacerle frente a este nuevo contexto. En primer lugar están los conjuntos de hogares pequeños. «La mayor parte de lo que se está vendiendo hoy son unidades VIS –Vivienda de Interés Social–. Es un mercado que se ha movido mucho, incluso durante la cuarentena”, explica, para luego destacar los motivos de este crecimiento: el precio asequible –el tope de VIS son 150 millones de pesos/sin acabados– y el hecho de que hoy en Bogotá la mayoría de hogares son de una o dos personas, lo que hace que estas unidades –en promedio de 35 metros cuadrados de área– sean perfectas para esta población.

«El reto y lo que ha cambiado mucho son las áreas comunes. Antes se construían únicamente las exigidas, un salón comunal, un gimnasio y la portería. No más. Hoy, como respuesta a las nuevas dinámicas de vida y de interacción, creamos áreas comunes mucho más grandes de lo que pide la norma. Zonas verdes amplias, espacios de coworking, salas de juego, gimnasios de acuerdo con la cantidad de residentes, terrazas para asados, etc. La idea es generar diferentes ámbitos donde la gente pueda socializar, ejercitarse, distraerse o salir a caminar con su mascota”. Por eso, cree que más allá de un cambio en el diseño específico de la unidad de vivienda, la transformación va a estar en lo que ofrezca el conjunto.

Los constructores también darán gran importancia a las zonas comunes, donde los residentes puedan realizar actividades deportivas y sociales sin tener que desplazarse a otro sector de la ciudad. Esta es la piscina del desarrollo Entrelomas, en Zipaquirá.

El segundo factor que también se venía trabajando hace varios años, pero que de  cara a las nuevas condiciones ambientales resulta apremiante, es la sostenibilidad. «Todos tratamos de buscarle soluciones a este tema. En nuestro caso, hemos implementado varias iniciativas para disminuir la huella de carbono, ser creativos con el reciclaje y optimizar el uso de energía y otros recursos”, indica el directivo, que cuenta cómo con diferentes proveedores buscan la mejor manera de disponer de los empaques de los materiales, ojalá reutilizándolos.

La sostenibilidad será un eje determinante a la hora de construir. En el caso de Constructora Bolívar, todos los proyectos cuentan con certificación LEED o EDGE, lo que garantiza un eficiente uso de los recursos y materiales, con el fin de minimizar el impacto en el medioambiente.

«Uno de nuestros mayores desperdicios es el cemento, por eso se muele y se utiliza como agregado para concretos no estructurales, para hacer andenes, por ejemplo. La madera y el ladrillo también se reciclan”. Adicionalmente, Arango comenta que una de las políticas de la compañía es que todos los proyectos tengan alguna de las certificaciones ambientales. «Contamos con certificaciones EDGE y tenemos la primera LEED para urbanismos en Latinoamérica. Esto nos exige poner cierto tipo de ventanas para que el uso de la energía sea eficiente, que todos los aparatos sanitarios tengan ahorrador de agua y otros requisitos para asegurar que las viviendas que se construyen respetan el entorno y el medioambiente”.

 

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Finalmente está el tema de innovación. «Es la única manera de romper paradigmas y encontrar mejores prácticas al cuestionar la forma como siempre hemos hecho las cosas”, expone Arango, quien para ilustrar su punto comparte los avances que han hecho en alianza con la cementera Argos para crear paneles de concreto prefabricados industrialmente, que llegan a la obra listos para instalar, con el fin de evitar ineficiencias y desperdicios.

Veramonte.

«Tratamos de hacer nuestro propio ‘lego’, ya construimos un apartamento modelo. Si pasa todas las pruebas estructurales y de calidad, daría como resultado, además de importantes eficiencias de tiempo y calidad, que al haber menos personas al mismo tiempo en la obra, disminuya la posibilidad de contagios. Y no implicaría necesariamente un recorte de gente, sino un funcionamiento más organizado y una redistribución de tareas”.

Arango también cree que una manera de responder a las nuevas condiciones es formar alianzas con diferentes sectores y entes nacionales y gubernamentales. «Es importante hacer acuerdos a partir de la solidaridad, la transparencia, la confianza e intereses comunes que generen valor social y mejoren la calidad de vida de las personas. El objetivo es contribuir a crear ciudades amables, eficientes y sostenibles”. ✱

Como respuesta a las nuevas dinámicas de vida, los conjuntos residenciales deberán contemplar un mayor porcentaje de áreas verdes para que las personas puedan disfrutar del contacto con la naturaleza e interactuar en espacios abiertos.