Edificio C36: construido en ladrillo en medio de la naturaleza de Medellín

Implantado en un lote con una destacada naturaleza, este edificio se vale en forma extensiva del ladrillo –en muros y pisos– para complementar las características de la vegetación del lugar.
edificio en ladrillo

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El edificio C36 está ubicado en el barrio El Poblado, de Medellín. “El lote lo conocíamos muy bien porque quedaba al lado de nuestra antigua oficina”, recuerda el arquitecto Carlos Pardo. Él, junto con Mauricio Zuloaga y Nicolás Vélez es socio fundador de Obranegra Arquitectos, empresa responsable tanto del diseño como de la construcción del proyecto. “Tenía unos búcaros enormes –una especie de árbol– en su perímetro. Desde la calle parecía un pequeño bosque; por lo tanto, había que tener mucho cuidado a la hora de intervenirlo”. 

La planeación del Edificio C36

El reto principal consistió en plantear la estrategia más adecuada para impactar lo menos posible este enclave natural en medio del tejido urbano. “La naturaleza del lote nos sirvió como punto de partida. Decidimos insertar una pieza de manera vertical y tratar de afectar lo menos posible la vegetación. La fachada exterior está compuesta por jardines horizontales, que al fundirse con los árboles logran que el edificio se desmaterialice y dialogue con el entorno”.

El proyecto da frente a dos esquinas. “Esta condición tipológica nos remitió a uno de los primeros edificios de vivienda moderna construidos en el occidente de Medellín a mediados del siglo pasado, el edificio Laureles, diseñado por Guillermo Atehortúa (1959), con un acceso peatonal escalonado que conecta directamente la calle y un patio central. Esto con el propósito de generar una sucesión de espacios intermedios que le otorgan un carácter más doméstico al recorrido”.

En el primer piso, además del acceso, proponen dos espacios comerciales, mientras que en los niveles superiores albergan 18 apartamentos. Plantean la fachada exterior de las viviendas con vidrios de piso a techo, que logran integrar completamente el interior con la naturaleza circundante y dar la sensación de estar en una casa. 

El ladrillo, utilizado en piezas de gran formato, compone el resto de la materialidad del edificio. Usado de manera extensiva en muros y pisos, le imprime calidez al espacio interior y se complementa de forma silenciosa con la omnipresencia de la vegetación en el lugar.

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