La restauración de una sorprendente casa en Cartagena ubicada en el barrio Getsemaní

Por Rodrigo Toledo
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Noviembre
3 - 2021
Crédito de la foto: Iván Ortiz - producción: Ana Maria Zuluaga
Situada en el barrio Getsemaní de Cartagena, esta casa pasó por una reforma que renovó su interior para sacar el potencial oculto del inmueble.

Tres amigos se unieron con el propósito de comprar una casa en Cartagena para reformarla y tener un sitio de descanso y vacaciones que pudieran compartir. Esta búsqueda los condujo a una propiedad ubicada en el barrio Getsemaní, un sector privilegiado por su cercanía al centro histórico y donde ha tenido lugar un importante impulso de transformación urbana durante los últimos años.

La residencia original, de dos niveles de altura, fue reformada por el arquitecto cartagenero Vladimir Caballero, quien desarrolló un proyecto que conservó las fachadas, pero transformó en gran medida el inmueble, tanto espacial como estructuralmente. La renovación sumó a la construcción un piso y una cubierta habitable. Así, esta obra ejecutada por los constructores José Antonio Piñeres –cartagenero– y Cristina Padilla –roldanillense–, que distribuye sus estancias en cuatro plantas, ubica la cocina, la zona social y una habitación en la primera, cuatro alcobas en la segunda, una piscina en la tercera y una terraza que hace las veces de mirador en el último nivel.

Rincones amoblados invitan a la conversación y a la contemplación de los jardines.

El diseño interior estuvo a cargo de la firma antioqueña Berlín Estudio, en cabeza del diseñador industrial Daniel Navarro. Este aspecto del proyecto se enfocó en la materialidad y la incorporación de vegetación al espacio, de tal forma que se conservara el carácter colonial de la obra original y, al mismo tiempo, dispusiera de cocina abierta y estancias integradas. La estructura portante la plantearon como un sistema de pórticos –columnas y vigas– de acero, que revistieron con madera de teca, al igual que los cielos. Esto logra esconder los elementos metálicos y remite a técnicas artesanales de construcción.

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Las estructuras expuestas de madera generan un ambiente cálido y recogido.

Por otro lado, los muros interiores fueron cubiertos con microcemento para generar una textura visual en tonos de gris que resalta el color y las betas de la madera. Los pisos en terrazo, vaciados en un patrón geométrico triangular, se introducen a la mayoría de las áreas y unifican el espacio. La ubicación de la cocina, donde mezclaron microcemento, roble y acero, permite tener luz natural gracias a uno de los ventanales de la fachada, mientras que su relación directa con la escalera la convierte en un lugar para el encuentro. En el segundo nivel las habitaciones se conectan mediante un corredor, que a manera de puente se asoma sobre un pequeño patio ajardinado en el primer piso.

Ventanales permiten la entrada de luz natural a las habitaciones.

En el tercero, la piscina enchapada en piezas de piedra volcánica es complementada con un bar cubierto que genera una transición entre el interior en sombra y el exterior bajo el sol. Arriba, en la terraza, se tiene una vista de 360 grados del centro histórico y se alcanza a ver también el mar.

La piscina de borde infinito ofrece un espacio para la relajación y el descanso bajo el sol.

Aquí, una sala de estar con un asador integrado se convierte en un mirador para disfrutar del clima y los atardeceres de Cartagena. El proyecto reúne los esfuerzos de su arquitecto, los constructores y los diseñadores de interiores para crear un lugar volcado al sosiego y la tranquilidad. Esta labor de conservación es también una transformación que abre estancias, teje relaciones con el clima y descubre un panorama de la ciudad al crecer en altura. Más que una simple reforma, se trata de la revitalización de un inmueble, en la que se revela el potencial oculto entre sus muros y bajo sus techos. ■

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La terraza del último piso está definida como una sala a cielo abierto desde donde se domina el panorama.

Cinco puntos a destacar

*Un grupo de amigos reformó esta casa en Cartagena para compartir un lugar de vacaciones.
*El diseño interior está enfocado tanto en conservar el carácter colonial de la casa como en renovar
los ambientes con vegetación.
*Para la estructura utilizaron vigas de madera, lo que remite a una forma artesanal de construcción.
*La reforma adicionó un piso y una cubierta habitable a la propiedad existente.
*En la terraza del último nivel se puede disfrutar, bajo el cielo, del paisaje urbano cercano.

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