Paz renovable: un apartamento en Medellín cargado de vegetación y plantas tropicales

Por Rodrigo Toledo
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Septiembre
20 - 2021
Crédito de la foto: Mónica Barreneche - fuente: El Buen Ojo
Aunque el plan original era demoler este edificio de 1973, los responsables del proyecto optaron por modernizarlo para sacar todo su potencial y adaptarlo a las necesidades actuales de una ciudad como Medellín.

Durante las últimas dos décadas, Medellín y sus municipios vecinos han sido escenario de un desarrollo inmobiliario que opera mediante grandes intervenciones. Este modelo de construcción del hábitat urbano –que permite hacer proyectos de uso mixto y vivienda de alta densidad– es efectivo para renovar de manera acelerada la ciudad, pero necesita extensiones considerables de tierra para ser implementado. Todo esto conduce a que sectores urbanos estratégicos estén clasificados en el Plan de Ordenamiento Territorial como zonas de Renovación Urbana, lo que implica que en ellas solo se puede edificar en lotes grandes conformados por muchos otros más pequeños. Esto produce grandes complejos de apartamentos mezclados con comercio, oficinas y hoteles.

Este apartamento dúplex, en el último nivel, aprovecha la doble altura de su zona social con el fin de crear un ambiente aéreo para el descanso.

En oposición a este modelo, el desarrollo predio por predio sigue vigente en gran parte de la capital antioqueña. Ejemplo de ello es el edificio Paz, un proyecto diseñado por el despacho Del Valle Estudio + Tu Taller Design, en cabeza del diseñador David del Valle, asociado con la firma de arquitectura ar_ea, dirigida por la arquitecta Amalia Ramírez, en donde la renovación no se entiende como un asunto de escala sino como la revitalización del entorno urbano desde el reciclaje de estructuras existentes.

El encargo inicial consistía en demoler un edificio de cinco plantas ubicado en la esquina de la calle 10A con la carrera 36, en plena zona rosa de El Poblado. El equipo profesional propuso transformar el inmueble en lugar de derribarlo. Así se reduciría la inversión al no ser necesario el montaje de una obra nueva y se minimizaría el costo ambiental de su ejecución. Del Valle y Ramírez plantearon una intervención que aprovechara la arquitectura preexistente y que reconociera su potencial para cambiar de uso.

La arquitectura interior del proyecto propone una amplia gama de colores, materiales y sistemas de mobiliario para darle un carácter específico a cada apartamento.

Modificaron la fachada para privilegiar la relación del espacio interior con los árboles que rodean el predio. A su vez, ampliaron los balcones existentes y los complementaron con jardineras que contienen plantas tropicales, mientras reemplazaron las ventanas originales por ventanales de mayor tamaño. Pintaron los muros de negro para generar un fondo neutro sobre el cual destacan los balcones revestidos con paneles de madera. El resultado es una arquitectura que pasa a un segundo plano ante la vegetación. Esta discreta nueva cara esconde una serie de estancias diversas y diferenciadas entre ellas. El interiorismo del proyecto se concibió a partir de la asignación de un carácter específico para cada piso.

Los alojamientos del primer nivel fueron diseñados en función de la innovación tecnológica, desde los sistemas de domótica hasta la elección de la paleta de color. De la misma manera, los pisos dos, tres y cuatro se desarrollaron a través del café, el trópico y el agua, respectivamente. Esta apuesta logra una gran variedad de materiales y acabados, que van desde los textiles y la madera hasta el ladrillo en aplicaciones sobre los muros. El último está vinculado temáticamente con la comuna 13 mediante murales en los interiores y terrazas en la cubierta de la torre, desde donde se puede disfrutar del paisaje urbano inmediato. El mobiliario y las lámparas son de Tu Taller Design, una empresa que utiliza la estética y los procesos de manufactura locales para producir piezas de exportación.

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La fachada fue rediseñada para privilegiar la presencia de los balcones en la esquina de la manzana.

Esta obra propone una mirada alternativa sobre el desarrollo de nuestras ciudades. Sus autores encuentran en lo existente posibles respuestas a los problemas ambientales y económicos que confluyen en los centros urbanos de Latinoamérica. Aquí, la renovación no borra nada, al contrario, construye sobre lo construido y, al hacerlo, plantea una arquitectura cuidada, con una escala controlada y sensible al contexto. ■

Gracias a la ampliación de las ventanas originales, los ambientes interiores gozan de iluminación y ventilación natural.

Cinco puntos para destacar

*Este proyecto propone una forma de desarrollo urbano que recicla una estructura existente, en lugar de demoler para construir una obra nueva.

*La conversión de apartamentos a alojamientos para turistas forma parte de la transformación que ocurre en este sector de Medellín. Esto contribuye a revitalizar el edificio desde el punto de vista económico.

*La fachada fue rediseñada para privilegiar la relación entre los espacios interiores y la vegetación circundante.

*Cada nivel fue diseñado con un carácter específico para lograr ambientes diversos con materiales y atmósferas diferenciadas.

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*Los apartaestudios del último nivel disfrutan de terrazas al aire libre, desde donde se puede ver la ciudad.

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