La restauración histórica es una nueva oportunidad de salvar aquellos espacios olvidados

El arquitecto, Jad Salem, junto con el propietario, prestó especial atención a que la transformación de la residencia respetara su carácter original. Así, cada intervención se ha hecho de tal manera que se destacan ciertos detalles que datan de la construcción inicial de la casa, en 1947. 0

El proyecto de la Maison Ave Courcelette, situada en el municipio de Outremont, Canadá, tenía como principal objetivo mejorar la relación de los espacios interiores con el gran patio exterior, destacando al mismo tiempo los elementos que datan de la construcción original.

El espacio vital se ha abierto generosamente al exterior para que la cocina se pueda ampliar bajo un nuevo toldo en la fachada trasera orientada al sur. Este dosel tiene una doble función, ya que reduce la ganancia solar en verano y permite a los ocupantes disfrutar de un espacio cubierto.

Las nuevas aberturas en las paredes existentes permiten que la luz natural se difunda también en el espacio central de la casa. La fluidez de la planta baja se ve reforzada por esta luz, así como por la articulación escultórica de la escalera en el centro de la residencia.

El paisajismo, en áreas separadas, ofrece a los propietarios la oportunidad de disfrutar del patio trasero mientras tienen una variedad de experiencias y atmósferas. Un salón exterior hundido, cubierto con un toldo retráctil, permite a la familia disfrutar de un espacio cálido y ofrece una perspectiva diferente del patio y de los numerosos árboles maduros que rodean el perímetro del lugar.

Mejora de los elementos originales

El arquitecto, Jad Salem, junto con el propietario, prestó especial atención a que la transformación de la residencia respetara su carácter original. Así, cada intervención se ha hecho de tal manera que se destacan ciertos detalles que datan de la construcción inicial de la casa, en 1947.

Las nuevas aberturas en arco siguen las mismas configuraciones que las existentes. La barandilla de la escalera central ha sido tratada de manera minimalista para dirigir la atención a las curvas alrededor de la escalera, así como a las aberturas redondeadas del techo.

El suelo de madera original, que incorporaba detalles cuidadosos, se ha mantenido en algunas habitaciones y una disposición precisa de los colores del nuevo suelo asegura una armonización entre el acabado nuevo y el existente.

El nuevo revestimiento, en una parte de la fachada trasera, se yuxtapone sobriamente a la piedra original de la casa, utilizando finos elementos de madera colocados verticalmente. Estos mismos elementos se utilizan para servir como una pared lateral calada para ofrecer privacidad a los vecinos, mientras que permite que la luz y la vegetación se filtren a través de ella.

Las piedras de la fachada, que fueron reemplazadas por las nuevas puertas corredizas de cristal, también se mantuvieron para que pudieran ser instaladas en una posible extensión de la casa.

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