Una casa de ensueño en Getsemaní, Cartagena diseñada por Colette Studio

Por María Juanita Becerra
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Enero
21 - 2022
Crédito de la foto: Iván Ortiz - producción: Ana María Zuluaga
En esta casa se superponen dos épocas de una manera en la que los límites entre pasado y presente se desdibujan y se hacen imperceptibles.

Si lo cotidiano se extiende a la arquitectura que lo envuelve, el diseño de esta casa se enhebra con el hilo conductor de su vida interior. Esa vida se manifiesta en la singularidad de sus objetos, así como en el diálogo con la historia expresado en los elementos que le dan forma a la memoria republicana. Muestra de ello son los ecos historicistas de la fachada y la cubierta, que ofrecen una imagen del pasado común y compartido por los habitantes de Cartagena. Y, dado que se localiza en el tradicional sector de Getsemaní, está enriquecida con el arte y la cultura que se respira alrededor.Esta serie de características permean su arquitectura, concebida inicialmente por la firma Colette Studio: “En un primer momento el equipo de Colette realizó el diseño. No obstante, una serie de inconvenientes dificultaron el avance de la obra, con lo cual tuvimos que contratar a un arquitecto independiente: Javier Acevedo. Él retomó la propuesta de sus colegas y efectuó varios ajustes.

Aún así, cabe señalar que el concepto original y algunos de los elementos más destacados fueron proyectados por la primera empresa”, explica la propietaria. Los dueños, una pareja conformada por un francés y una cartagenera, llevaron a cabo el proyecto con el fin de estar cerca de su trabajo y, sobre todo, de sus amigos y familiares: “Mis padres viven a un par de casas de aquí. Ellos remodelaron la suya hace algún tiempo y el resultado nos motivó a construir una para nosotros en la misma zona. Además, nuestras amistades también residen en el casco histórico de Cartagena, de manera que fue uno de los argumentos para escoger el lote”.

Ventanales de piso a techo integran esta habitación con un patio interior.
Un muro recubierto por listones de madera da textura y calidez a este corredor.

La edificación existente en el terreno fue demolida por completo, sin pasar por alto ninguno de los requisitos ni permisos asignados por la normativa vigente. Esto explica el porqué la nueva construcción respeta la tipología arquitectónica que predomina en Getsemaní. La fachada y la cubierta, por ejemplo, emulan la fisonomía del estilo republicano al tiempo que introducen elementos contemporáneos, como las luces –indirectas– que se traslapan entre los apoyos longitudinales de las bóvedas del techo. “Desde un comienzo imaginamos una casa de corte antiguo, pero dotada con todas las facilidades y comodidades que nos provee la época actual. Esto jamás implicó degradar el tejido del barrio, procuramos ante todo conservar su carácter histórico”.

La casa está distribuida en cuatro plantas: un sótano con oficina y gimnasio –iluminados y ventilados de forma natural–; el primer nivel, que contiene el acceso, una sala y una habitación de huéspedes conectada a un jardín posterior; el segundo, que acoge dos alcobas –cada una con terraza privada–, sala de estar, comedor, cocina y balcón; y finalmente la terraza, con piscina, comedor y el BBQ.

El comedor es una gran pieza de madera natural.

El confort está dado por el diseño, pero también por los dispositivos de ventilación mecánica instalados: “El interior resulta bastante fresco. Es posible abrir todas las ventanas y permanecer prácticamente afuera, o cerrar por completo la casa y encender el aire acondicionado”. Adicionalmente, el mobiliario y la decoración armonizan con la arquitectura, numerosos viajes al exterior los han alimentado, hay una enorme variedad de piezas y objetos decorativos procedentes de distintas regiones del mundo.

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Parte de la terraza, con piscina, comedor y BBQ, es protegida por una pérgola de madera.

Los colores de los acabados son neutros, pero el mobiliario y la decoración aportan acentos que equilibran el ambiente. “Usamos pisos en microcemento, paredes sin estucar, madera a la vista, y lo más importante: piedras coralinas rescatadas durante la excavación”. Esta intervención en un barrio patrimonial no es extraña a la profesión del arquitecto, cuyo trabajo en la ciudad lo obliga a asumir una postura ética; por ello, este proyecto actualiza el espacio sin olvidar sus orígenes y, sobre todo, respetándolos. ■

Cinco puntos a destacar

*Los pisos de microcemento, las puertas azul cobalto y la vegetación natural, que complementan la estética historicista.

*Aun cuando en Cartagena las casas tradicionales utilizan carpintería de madera, en este proyecto instalaron ventanas de PVC siguiendo la morfología republicana.

*Los techos abovedados hacen del interior de la casa un espacio único.

*El muro junto a las escaleras está enchapado en piedra coralina, un hallazgo de la fase de excavación

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*La paleta de colores neutros se equilibra con acentos vibrantes como el amarillo y el rojo.

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