Deco: Arte y color

La búsqueda de un paleta de color que rompiera esquemas y ofreciera un carácter moderno fue el punto de partida de la decoración de un apartamento en Bogotá. 0

Un curioso celador vestido de azul y con un grueso bigote, obra del artista José García, da la bienvenida al lugar. Con humor y arte empieza el recorrido por un apartamento que se destaca por los techos altos y los grandes ventanales que permiten la entrada constante de luz. La sala, uno de los lugares preferidos de la dueña, ofrece una interesante propuesta de decoración que surgió a partir de dos ambientes integrados a través de estilos disímiles.

El más amplio, pensado para recibir a invitados en grandes eventos sociales, está compuesto por dos sofás cómodos tapizados con una tela gris plata, dos mesas de centro y dos poltronas verdes cuya responsabilidad es separar inteligentemente ambos ambientes. Así mismo, el contraste de las poltronas con el sofá azul petróleo de la sala más pequeña integra sutilmente los dos espacios. “La propietaria tenía en la cabeza el diseño de un vestier en un almacén de Nueva York, así que nos inspiramos en él y en algunos muebles de Poliform para crear la decoración de la sala”, cuenta Gina Ríos, encargada de la decoración del lugar.

La chimenea, un muro compacto con chimenea de leña, se rompió para aprovechar la panorámica que ofrece esta zona. El piso, de granadillo, se oscureció y se pintó de chocolate.

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Por su parte la dueña asegura: “El sofá era en ‘L’ y decidimos abrirlo para que el espacio se viera más integrado y amplio. También quería una paleta de color diferente, por eso nos inclinamos por el azul petróleo, que no fue nada fácil de conseguir, y el verde de las poltronas. El resultado es alegre, moderno, diferente”.

Pasión por el arte

Otro de los puntos centrales de la decoración son las numerosas obras de arte moderno y contemporáneo que tienen los propietarios. Estas adquieren protagonismo en las diferentes áreas del lugar y se convierten, según la dueña, en la decoración misma. “Me encanta el arte, creo que si se tiene la fortuna de tener obras de arte no se necesitan objetos de decoración, las mismas obras se encargan de volver un espacio acogedor, de hacerlo especial”, sostiene la propietaria.

Igualmente, la idea era que las obras funcionaran en diversos estilos de decoración. “No soy partidaria de que las obras de arte combinen con la decoración –asevera Ríos–. Uno no puede basar en esta premisa, las obras deben funcionar con cualquier tipo de decoración”.

Con la idea de seguir generando color, el hall de alcobas le apostó a la combinación del verde pálido del tapete con el morado claro del papel de colgadura. Esta zona originalmente estaba invertida, así que los dueños optaron por ubicar el televisor al otro lado para tener más privacidad y poder disfrutar de la hermosa vista a la ciudad.

Ríos no quería que el color de los muebles se mimetizara con la carpintería del apartamento, por eso, para las habitaciones se eligieron  tonos que caracterizaran cada espacio. En la estancia de las dos niñas se emplearon colores llamativos como el rojo y el naranja, y en la habitación principal se usaron tonos neutros. “La dueña quería tener una habitación similar a la de un hotel, por eso diseñé una cama muy cómoda y puse cortinas de lino con una franja café en el medio que le da un toque moderno”, cuenta Ríos. Además, siempre tiene velas o flores como un elemento de decoración que, sin duda, aporta un carácter romántico a un apartamento que logró su cometido: ser moderno y acogedor. 

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//revistaaxxis.com.co

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