Artesanía de colección en ARTBO 2018

Máscaras y bancos, dos elementos que se repiten en cinco de las culturas indígenas más representativas del país, dialogarán entre sí durante la feria de arte de Bogotá. Una oportunidad para ver de cerca piezas sagradas origínales, cargadas de simbología y diseño artesanal colombiano. 0

Del 25 al 28 de octubre  de 2018 se llevará a cabo la 14° edición de ARTBO una feria de gran formato que durante tres días, reúne a la escena de arte contemporáneo en la capital colombiana. Al ser un evento abierto al público, en la feria de exposiciones de Bogotá (Corferias) interactúan desde artistas, galeristas, coleccionistas, críticos y estudiantes, hasta curiosos de temáticas actuales y controversiales plasmadas en las artes plásticas.

Es precisamente esta diversidad de públicos la que genera una vitrina ideal para presentar una colección de piezas únicas provenientes de las etnias Kämentsá, Sikuani, Cocama, Cubeo y Tikuna. En su séptima participación como expositor en ARTBO, Artesanías de Colombia trae este año, una selección de máscaras y bancos, piezas ceremoniales inseparables de estas culturas indígenas y las cuales, cada una a su manera dialogan entre sí.

Dentro de la cultura indígena colombiana, las comunidades cuentan con lenguajes propios, lenguajes que hablan a través de simbologías y objetos representativos. La selección por parte del equipo de diseño de Artesanías en la tipología de piezas a exhibir este año no fue casualidad. Con cada edición, el equipo se reúne y analiza las técnicas artesanales más representativas y cómo estas podrían divergir en expresiones más contemporáneas. “Cada comunidad de las cinco seleccionas para ARTBO, tiene un tipo de banco y cada banco tiene una función específica dentro de su vida en comunidad. Específicamente, los líderes espirituales los utilizan como bancos pensadores, en ellos, disciernen, dialogan e idean como serán las máscaras que de forma abstracta representan como cada comunidad visualiza su ecosistema y entorno”, comenta Felipe Rodríguez Cabra director comercial de diseño de Artesanías de Colombia.

Pero no se quedan ahí, siendo ARTBO una pasarela de público especializado, el equipo de diseño sabe que tiene que ofrecer algo extraordinario, algo que no tenga nadie más, es por eso que para esta edición contarán con algunos de los bancos y máscaras originales de cada etnia. Estas piezas tienen un valor adicional, son piezas que jugaron un papel importante en momentos históricos de la cultura indígena nacional.

“ARTBO se convierte en nuestra pasarela, logramos llevar ideas conceptuales que tenemos en técnicas, oficios y productos artesanales, aplicadas a piezas que serían imposibles de mostrar en circuitos comerciales más convencionales,” asegura Rodríguez Cabra. “Nos hemos podido dar el lujo de experimentar con la técnica artesanal llevada a su máxima expresión, por eso logramos hacer productos únicos para este tipo de vitrinas” concluye.

Un ejemplo de esto es una máscara que se talló a mano en madera reservada de Galapa en el Atlántico y que luego se entregó al maestro de maestros de la técnica del barniz de Pasto para que la enchapara. La materia prima de esta máscara, la mopa mopa, fue extraída por indígenas directamente de la zona sagrada del bajo Putumayo. Esta máscara, se convirtió en el símbolo de la celebración de los 50 años de Artesanías de Colombia, estuvo expuesta en Washington y finalmente se subastó en ARTBO 2014 por un valor de 16 millones de pesos“Estas piezas son obras de arte en si”, afirma María Paz Gaviria directora de la feria. Artesanías de Colombia asegura que el dinero recolectado en este tipo de ventas, se ve revertido en el desarrollo de colecciones más comerciales que se venden en ferias artesanales, con esto, las comunidades se mantienen productivas.

En la edición pasada, la temática se basó en ediciones de lujo de bastones ceremoniales de los Sikuani y werregues en hilos metálicos de la comunidad Wounaan. La colección se vendió por completo, antecedente que impulsa al equipo de diseño de Artesanías de Colombia a arriesgarse cada vez más con las propuestas que llevan a esta feria.

Un banco, una etnia: historias en madera

Los más conocidos son los bancos pensadores kämentsá, su forma redonda y cóncava en madera natural de urapán tiene un uso ceremonial en donde el chamán, después de la ingesta del yagé, se sienta, ordena sus pensamientos y da respuesta a las inquietudes de su comunidad. La evolución del banco pensador kämentsá lleva un enchape en chaquiras con diseños simbólicos de esta comunidad del Putumayo.

Los bancos sikuani son representaciones zoomorfas de la cosmovisión de esta etnia llanera, tallados en madera de machaco, mediante símbolos que rodean las formar de sus animales totémicos, se ven representados los ritos de los Sikuani. Normalmente se encuentran en madera teñida de negro con talla en crudo.

Por su parte el protagonista de la comunidad Cocama en el Amazonas es el banco pensador tortuga. Utilizado por los Sabedores de la etnia, se convierte en un instrumento importante durante la pelazón, una ceremonia de transición de niña a mujer de las indígenas cocamas. Tallado en madera de palo sangre, tiene un color rojizo y una textura lisa que contrasta con la forma reptil que le da el tallador, en la gran mayoría de las etnias indígenas colombianas, el oficio de la talla en madera lo realizan los hombres.

El banco cubeo de cuatro patas no lleva forma animal, se talla en wuansoco una madera de tonos naranjas intervenidos por patrones pintados a mano, estos patrones son la repetición de la simbología Cubeo que llevan en sus pies y rostros durante las ceremonias.

Finalmente, el banco pensador de la comunidad Tikuna del bajo Amazonas lleva la forma del jaguar. Es utilizado por el cacique o se reserva para los invitados especiales de la maloca. Se talla en maderas de marupá o cucharo.

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