Cápsula de diseño: butaca Imola

Boconcept lanza la edición limitada de la butaca Imola diseñada por Henrik Pedersen para celebrar el decimo aniversario de este diseño icónico. 0

La butaca Imola permanece atemporal, desde su lanzamiento hace diez años, la butaca ha vendido más de 20,000 piezas. Pero más que un simple producto de gran éxito en ventas, Imola ha crecido hasta convertirse en el icono de diseño de la marca, instantáneamente identificable y codiciada en sus sesenta y cinco mercados.

La edición limitada

Para celebrar la primera década de la butaca Imola, BoConcept lanza su edición limitada en un lujoso terciopelo azul noche con base metálica negra mate, de la cual sólo se harán seiscientas unidades. Todas las piezas incluirán una placa numerada, un folleto conmemorativo y un certificado de autenticidad. Además, BoConcept ha producido versiones especiales miniatura a escala 1:16 de la Imola completamente en negro, las cuales se utilizarán como regalo especial en sus cerca de trescientas tiendas en el mundo. Las seiscientas sillas Imola de edición limitada estarán disponibles para pedido en tiendas a partir de noviembre de 2018.

Diseño danés singular

La forma de Imola está inspirada en las curvas de una de las dos mitades de una pelota de tenis, cuyas formas están yuxtapuestas por los bordes definidos de sus paneles laterales. Esa mezcla da tensión al diseño y eleva el sentido de comodidad visual del espectador. Así mismo, la elección de su base minimalista evoca la ilusión de levitación.

A diferencia de la mayoría de las butacas, donde las curvas suelen expresarse como partes de un círculo (quizá un cuarto o un octavo), las curvas de la Imola son fluidas y verdaderamente orgánicas. Así lo expresa el diseñador Henrik Pedersen: “Fue más la fluidez del trazo que reglas de geometría.”

Cuando se le preguntó cómo se llega a diseñar un ícono, el diseñador Henrik Pedersen respondió: “No partes de esa idea. De hecho, ponerse a trabajar con esa intención es la manera más fácil de garantizar el fracaso. Creo que todos los íconos son, sencillamente, el producto de la dedicación constante y de dar lo mejor de ti mismo. Con el tiempo y un poco de suerte, el mundo reconoce el esfuerzo invertido en el producto final”.

Según BoConcept sólo existen muy pocos artesanos en el mundo capaces de elaborar la butaca. Adquirir la destreza necesaria lleva aproximadamente un año y la formación sólo se ofrece a tapiceros altamente calificados por una razón de peso. Extender un tapizado tan tenso sobre la forma escultórica de la Imola es un trabajo físicamente exigente que requiere años de experiencia y meticulosidad extrema.

//revistaaxxis.com.co

 

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