casa inteligente

Cuando el arquitecto sudafricano Bert Pepler vio este escarpado terreno, de poco menos de 500 m2, ubicado en las lomas de Signal Hill, Ciudad del Cabo, se maravilló con su emplazamiento y con la espectacular vista que tenía del puerto. 0

Al proyectar la futura casa, su máxima preocupación era cómo sacarles provecho a la orientación del sol y a la visión en túnel creada por las estructuras vecinas al lote. El programa de necesidades planteado por los dueños incluía tres dormitorios, un gran living con comedor y que se mantuvieran las plantaciones de olivos salvajes en la porción inferior del terreno.

El arquitecto supo resolver una situación difícil con suma creatividad. Su plan maestro incluía una casa armada con tres contenedores, virtualmente transparentes, que apiló en el borde más alejado del terreno para maximizar la vista. A estos espacios se accede a través de una elegante columna vertebral que conecta la entrada y el doble garaje con el resto de la vivienda. Al costado de esta columna vertebral, que contiene un dormitorio, un baño y una cocina, se encuentran una piscina y un gran patio.

La pared perimetral rodea completamente la vivienda resguardándola de los persistentes vientos de Ciudad del Cabo. Gracias a la abertura del domicilio hacia la dirección opuesta, se puede disfrutar de las magníficas vistas del jardín. Así mismo, la planta incluye una integración total del área social que se despliega en el primer nivel, y la utilización de ventanas deslizantes, de piso a techo, permite una completa panorámica que crea la ilusión de estar en una casa en lo alto de un árbol.

La luz natural se filtra a través de planchas de policarbonato para iluminar todos los espacios. El dormitorio principal, emplazado en el nivel superior, cuenta con gigantescas persianas correderas de madera que se pueden esconder para sumar protección y privacidad. En las cálidas y húmedas noches de verano, los propietarios duermen con los ventanales abiertos.

Este ingenioso sistema de paneles corredizos constituye una característica del interior de la casa al permitir que los pequeños espacios se reconfiguren cuando llegan invitados. Por ejemplo en el piso inferior se puede aislar el cuarto de huéspedes y el escritorio. Igualmente, placas de policarbonato hacen las veces de persianas para brindar protección frente a la excesiva luz.

Increíblemente simple, el cuidadoso diseño de esta vivienda ejemplifica el inteligente uso del espacio (incluso el techo de la cocina se transformó en una terraza), todo con una deliciosa sensación de apertura que ofrece a sus habitantes áreas muy discretas donde lograr intimidad. Es una casa para vivir a plenitud y disfrutar tanto del interior como del exterior por medio de experiencias sensoriales diversas.

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