Ícono de diseño: La colección Mantis

Mantis (1951) de Bernard Schottlander desafía la gravedad con formas flotantes, la colección de cuatro piezas refleja la admiración que sentía el diseñador por la obra del escultor Alexander Calder. 0

La obra de Schottlander tiene el movimiento intrínseco, de forma escultórica, diseñó piezas ajustables y en acero con contrapeso que le aportan la fluidez característica de la Mantis. Para las caperuzas, Schottlander ingenió una forma en aluminio que va entre lo simétrico y asimétrico, esto último le daría a está colección su rasgo más identificable. Dentro de la colección están la Mantis de Piso, escritorio, pared y aplique. Actualmente, se pueden conseguir en editoras cómo: Design Within Reach y DCW.

Sobre Bernard Schottlander

Nació en Mainz, Alemania en 1924 y se trasladó a Inglaterra en 1939. Durante la guerra trabajó en una fábrica como soldador, antes de tomar un curso de escultura en Leeds College of Art y posteriormente – con la ayuda de una beca – en el centro de arte anglo-francés en St John’s Wood. Estudió escultura durante un año en Londres, su entrenamiento como soldador influyó mucho en su trabajo. Bernard Schottlander se describe a sí mismo como un diseñador para interiores y un escultor para exteriores.

Abrió un estudio en el norte de Londres con su asistente George Nash, que había aprendido su oficio en los talleres de la Royal Air Force. Su trabajo en esta etapa era esencialmente de naturaleza artística, buscando explorar nuevas formas, cada pieza fue hecha a mano en ediciones estrictamente limitadas. En 1963 decidió concentrarse únicamente en la escultura y desde 1965 enseñó metalistería en la Escuela St Martins. En el mismo año formó parte del grupo Six Artists en el Instituto de Arte Contemporáneo de Londres y en el año siguiente (1966) tuvo su primera exposición en solitario en el Hamilton Galleries, Londres.

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