Cómo la modernidad se acopla al pasado

La casa de la literatura se encuentra en el histórico barrio de Old Québec, un sitio que forma parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO; junto al Templo de Wesley, una iglesia de herencia neogótica. 0

Derivado de un concurso de arquitectura, el proyecto ganador de Chevalier Morales propuso trasladar parte del programa a un nuevo anexo fuera del espacio de la iglesia para proporcionar una entrada más transparente y universal.

Esta estrategia también ayudó a despejar el templo de Wesley, permitiendo a los arquitectos preservar y restaurar la espacialidad original de la estructura general.

La cubierta exterior de la fachada está hecha de paneles de vidrio con una capa inferior de láminas de latón perforadas, que forman un intrigante bajorrelieve. Además, el anexo de vidrio refleja su entorno, integrándose cuidadosamente, sin mímica, en el contexto urbano histórico de la vieja Quebec.

Esta extensión, que en su relación dialéctica con el templo original lleva a la institución al siglo 21 con sus libros electrónicos y poemas de Twitter, alberga los principales espacios creativos en los niveles superiores.

Todos los espacios mecánicos necesarios también se encuentran en el sótano de la nueva adición. La idea de colocar los espacios creativos fuera del templo mientras se mantenía una conexión cercana a él parecía simbólicamente apropiada. Ligeramente apartadas, las impresionantes vistas del anexo al río y la ciudad vieja ofrecen un mayor sentido de libertad.

Arriba, la biblioteca casi completamente blanca está llena de luz. Accesible a través de una escalera de caracol blanca y escultural, abarca la generosa espacialidad de la iglesia original, incluidos elementos cuidadosamente restaurados de transformaciones anteriores que resaltan la rica historia social y espacial del lugar. Las características originales preservadas, como las ventanas ojivas y las molduras del techo se combinan armoniosamente con los muebles contemporáneos.

El proyecto cuenta con una gran biblioteca, una sala de conciertos y conferencias, una cafetería, un espacio de exposición temporal y permanente; el apartamento de un escritor residente, estudios de creación, una sala de proyección, un aula y un estudio multimedia.

El Templo de Wesley, construido en 1848, se cerró en 1931 y en 1944 se transformó en una biblioteca pública –cerrada en 1999– y una sala de conciertos y conferencias para el Institut Canadien.

Esta última fue cerrada al público en 1999. La nueva Maison de la littérature ofreció al Institut la oportunidad de continuar su misión, mientras que sigue siendo una de las bibliotecas públicas más antiguas de la provincia de Quebec.

//revistaaxxis.com.co

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