Esta casa de concreto se está llevando todos los elogios en el mundo de la arquitectura

Este edificio, ubicado en el colorido barrio de Bo-Kaap, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, presenta una sobria cara al mundo para conservar y proteger una intimidad intensa y expresiva. 0

Los peatones que pasan por Buitengracht St., la concurrida avenida que separa el histórico distrito residencial de Bo-Kaap de la zona comercial de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, son testigos del poderoso y sutil diseño de este edificio, realizado por la firma sudafricana Team Architects, donde cajas de concreto son apiladas para destacarse de manera sobria entre coloridas viviendas.

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

“Lo que hace que sea un proyecto más interesante es el contexto”, explica el arquitecto sudafricano Philip Stiekema. Cubrir toda la huella delterreno es un logro casi milagroso, una estructura que habla tanto del pasado de esta zona como de su futuro. Lleva consigo las fortalezas de la historia del vecindario, pero también el potencial de lo que está por venir.

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

Los dos pisos superiores son el hogar de Michael Fitzgerald, y si el edificio en sí es una sinfonía de concreto, este skypad es un poema de amor. Cada elemento está calculado para mejorar la relación entre interior y exterior, entre la belleza tranquila y elegante de los muebles de mediados del siglo pasado y la unión ecléctica del arte africano contemporáneo y tribal. El propietario ha trabajado en su colección de muebles y arte durante veinte años: “Es como mi tienda de campaña, la muevo de casa en casa”. Pero ¿y cómo surgió el nombre de skypad? Simplemente porque esta vivienda se siente “como una almohadilla en el cielo. Y es una palabra más interesante que penthouse”.

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

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Este apartamento, construido para aprovechar las vistas a la montaña Table, la mezcolanza de los edificios comerciales del centro de Ciudad del Cabo y la paleta de colores expresiva del barrio Bo-Kaap debía funcionar como un dispositivo de encuadre del entorno. Uno de los ejemplos más bellos de esto es una ventana alta, escondida al final de un corredor, llena de una colección de jarrones de vidrio de mediados del siglo XX, de colores vivaces. Allí la luz fluctúa en dos direcciones: el realismo a veces sucio de las casas del entorno, y la magia alegre del interior de la vivienda.

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

Para los arquitectos –que han vivido y trabajado en Bo-Kaap durante 26 años– el exterior de concreto es una forma de establecer una conexión entre los muros pesados de las casas del barrio y, además, de darle al edificio “una pátina previa, una materialidad”. Para el propietario, se trata más de su pasión por este material y de cómo este le habla a su alma. Su arquitecto favorito –e inspiración para el skypad– es el japonés Tadao Andō, y en este apartamento experimenta una de sus máximas: “Morar en una casa es buscar el corazón”.

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

En cuanto al material protagonista de esta obra, el propietario afirma que siempre le ha gustado: “Cuando veo los edificios elevarse son muy optimistas. Luego, cuando están
terminados y el concreto es cubierto, es algo deprimente la mayor parte del tiempo. El concreto es optimista, puedes ver sus huesos, donde fue construido. El arte simplemente grita”.

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

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Al presionarle para que escoja un favorito entre su colección, opta por una pieza del artista estadounidense Phil Frost, una puerta pintada. “Es muy tribal, pero también muy
contemporánea. Pintó cinco caras y luego las cubrió con filigrana blanca, por así decirlo”. Esta es una metáfora adecuada para la amalgama de estilos y épocas que Michael ha reunido y, tal vez, para la construcción de la casa misma.

Una parte importante del edificio son sus patios. Como dice el arquitecto Philip Stiekema, “en el viento del sudeste está la vista. Así que le das la espalda con una parte del volumen para luego exponerlo con una abertura”. El resultado es una serie de áreas que funcionan con diferentes condiciones climáticas, ya sea delimitadas por ventanas o puertas correderas. Esta es una vivienda donde la intimidad es tanto una declaración como un estado mental. Cuando le pedimos a Michael un último pensamiento para articular esto, él se acerca, casi inconscientemente, y acaricia el áspero muro de concreto. “Me encanta. Me encanta el hecho de que no es perfecto. Nada de esto es perfecto. Es poderoso pero amigable”.

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

Fotografía: Greg Cox/Bureaux

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