Díalogo entre la decoración clásica y moderna

La posibilidad de combinar estilos y de generar un ambiente neutro y placentero, donde el mobiliario antiguo y moderno entablan un diálogo, definió la propuesta de este apartamento en Bogotá de 140 m2. 0

La idea era conseguir un diseño que permaneciera en el tiempo. Crear un ambiente cálido donde pudieran convivir muebles antiguos y modernos, así como diferentes obras de arte. Para lograrlo, los propietarios (una pareja de recién casados) decidieron reformar algunas áreas de este apartamento de 140 metros cuadrados. La zona social y la habitación principal fueron intervenidas en mobiliario y carpintería, mientras áreas como la cocina, el baño principal y dos habitaciones pequeñas las dejaron según su diseño original.

La mesa auxiliar, inicialmente diseñada para un bar, se convirtió en un mueble clásico y sencillo que se mimetiza a la perfección con el espacio. Las persianas blancas dan profundidad y luz a toda la zona social. Encima del sofá se destaca una obra de Ana María Rueda. Para el piso utilizaron un laminado belga de roble.

Por ello, la encargada de aportarle un nuevo estilo a ciertas áreas del apartamento fue la diseñadora Genoveva Mayoral. Para generar una mayor integración entre la sala, el comedor y la cocina, fabricó todo el mobiliario a la medida de esta zona: diseñó unos sofás de líneas rectas tapizados con una lona color pastel, decorados con cojines cafés que aportan textura y color; hizo unas poltronas chéster en las que, en vez de utilizar el tradicional cuero, optó por un delicado terciopelo azul claro, y creó un puf capitoneado de cuero café que puede desplazarse para aportar más espacio durante las reuniones sociales.

También se encargó del diseño de la mesa de centro, hecha con una base maciza de madera flor morado y un vidrio incoloro que permite sentir la singular textura y el brillo del tapete de fique, cuero y estaño realizado en su taller. Sin embargo, el gran foco de atención está en la atractiva biblioteca blanca, debido a que su funcional propuesta logró crear un espacio ideal donde conviven el bar, la televisión, algunos libros y objetos decorativos.

Para respetar y aprovechar la altura del apartamento, Mayoral decidió que el mueble no llegara hasta el techo. La estrategia consistió en crear un pórtico sobre la biblioteca que acentuara la frescura del espacio y en pintar el muro trasero de un color oscuro que resaltara la estructura.

El comedor es una mezcla de estilos. Sobresale el contraste entre el clásico bifé, la moderna lámpara de piso y la mesa contemporánea de flor morado acompañada de sillas de líneas rectas y sencillas de BoConcept. El muro de ladrillo da textura al espacio y aporta profundidad y luminosidad a la zona social.

La sala adquirió un carácter cálido y neutro donde combinan armónicamente muebles clásicos y modernos. “La idea era que fuera una sala-estudio y no queríamos ocultar esto dándole la sensación de un espacio elegante cuando no lo iba a ser. Buscábamos una zona muy cómoda y que estéticamente se viera bien”, afirma Mayoral.

El muro de ladrillo del comedor es blanco, para crear una continuidad con la profundidad y la luz que aportan las persianas blancas a toda la zona social. Esta área enfatiza la mezcla y el contraste de estilos a través de un mobiliario cuidadosamente seleccionado: un bifé clásico que perteneció a la abuela de la propietaria, una moderna lámpara de piso y una mesa contemporánea de flor morado macizo con una base metálica diseñada por Mayoral y acompañada con sillas de líneas rectas y sencillas.

En la habitación principal la diseñadora se enfocó en crear un ambiente de tranquilidad y paz con un mobiliario de estilo clásico y la escogencia de unos pocos objetos que no perturbaran la frescura del lugar. Diseñó dos pequeñas mesas de noche con apliques de cobre y una funcional cama a la medida del espacio, que tapizó con una tela de espina de pescado para generar mayor contraste con las puertas laterales de los clósets. La pared del fondo la pintaron de gris oscuro, un color que dialoga fluidamente con el mobiliario y el tono de la manta portuguesa de la cama.

Al final, la diseñadora logró su cometido. Transformar algunos espacios a través de un mobiliario funcional y un diseño neutro que, lejos de seguir tendencias, refleja el carácter relajado y acogedor que buscaban sus propietarios.

La moderna cocina, abierta y funcional, se integra al comedor y a la sala. La ventana, de piso a techo, aporta profundidad y permite la constante entrada de luz.

//revistaaxxis.com.co

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