Bogotá le apuesta a la construcción de edificios sostenibles

Con la certificación LEED Gold en la categoría Core & Shell, el proyecto Cortezza- Esquina Empresarial se basa en una propuesta que busca la comodidad de sus usuarios pero, en especial, el uso responsable de los recursos naturales. 0

Rodeado por tiendas, hoteles, oficinas y servicios, Cortezza-Esquina Empresarial –ubicado al norte de Bogotá– está embebido en un sector con una intensa actividad urbana. Este edificio sostenible surge al englobar cuatro lotes –uno de los cuales albergaba las oficinas originales de su desarrollador y diseñador, la empresa Terranum–, en una manzana ya consolidada de la ciudad. Esto permitió el desarrollo de plantas libres, de proporciones generosas –perfectas para áreas de oficina– y consolidó la esquina como un punto de referencia digno de resaltar.

Fotografía Llano fotografía, cortesía Terranum.

El complejo se compone de siete pisos –y tres sótanos–, más el espacio útil en la cubierta. En el primer nivel ubicaron áreas comerciales, que dan frente y generan actividad para la ciudad, y el acceso principal –un lobby de doble altura cuyos acabados responden al carácter natural que evoca su nombre: Cortezza–. El cuerpo del edificio se destina a ambientes de oficina, y en la cubierta se plantearon techos verdes y una zona de estar/comedor para uso común de los habitantes. El desarrollo obtuvo la certificación LEED Gold en la categoría Core & Shell, que reconoce un esfuerzo extraordinario en la implementación de estrategias para reducir consumos energéticos y de agua, propendiendo por la generación de espacios sanos y saludables para sus habitantes, con prioridad en el cuidado del medioambiente, tanto en su construcción como en su operación.

Con la sostenibilidad como eje principal definieron el diseño y los materiales. Estructuraron la fachada a partir de una doble piel de vidrio oscuro, que protege los ambientes interiores del sol, controla las ganancias térmicas y los mantiene cómodos y frescos, mientras se minimizan los requerimientos energéticos para el acondicionamiento del aire. El cielorraso del lobby de acceso lo plantearon en listones de pino amarillo, proveído por la Inmunizadora de Maderas Serrano-Gómez. Esta misma madera fue utilizada, por medio de listones machihembrados, para enchapar las circulaciones comunes en los pisos. Su origen, de bosques renovables y sostenibles, consolida la intención del proyecto de cuidar los recursos naturales. Los pisos del acceso y de las zonas comunes se definieron en mármol, y los muros del lobby los enchaparon con piedra pizarra de gran formato, que otorga al espacio un aire elegante y a la vez cargado de texturas.

Fotografía Llano fotografía, Cortesía Terranum.

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El énfasis en la sostenibilidad y el cuidado de los recursos naturales no se limitó a los elementos identificables a simple vista. El edificio incorporó sistemas de recolección y recirculación de agua lluvia, que destinan para riego y para el funcionamiento de los aparatos sanitarios, especificados con caudales de bajo consumo.
Paralelamente, la iluminación, diseñada con el apoyo de la experta en el tema María Teresa Sierra, está estructurada para mantener consumos bajos a partir del uso de tecnologías LED. En los espacios comunes especificaron luminarias producidas por la firma Iguzzini, que aportan la calidad de luz requerida sin generar consumos excesivos.

Ventajas de un edificio sostenible

Este proyecto cuenta con elevadores Otis Gen2, cuya tecnología de cintas planas y máquinas sin engranajes con sistema regenerativo (ReGen) hacen que los ascensores ahorren hasta un 75 % en el consumo de energía comparado con uno tradicional. El edificio logra un ahorro total de un 25 % de los recursos utilizados en términos energéticos y un 66 % en hídricos, si se le compara con uno de características similares desarrollado de manera tradicional.

En la misma línea, en los acabados generales emplearon pinturas bajas en Compuestos Orgánicos Volátiles –VOC, por sus siglas en inglés– para garantizar ambientes de trabajo sanos y saludables, mientras que durante el proceso de la obra se recicló el 50 % de los residuos de construcción. En las áreas de parqueo crearon espacios preferenciales para vehículos de bajo consumo, o para quienes utilicen métodos de transporte colectivo como el carpooling. Los ciclistas tienen acceso cómodo a racks para guardar las bicicletas y a duchas en las zonas comunes, con el fin de incentivar estilos de vida y movilidad sostenibles para la ciudad.

Fotografía: Llano fotografía, cortesía Terranum.

Al atender los requerimientos para conseguir la certificación LEED, el proyecto no solo ofrece soluciones sostenibles y consecuentes con el uso y el cuidado de los recursos naturales, sino que provee una estrategia integral, que apuesta por estilos de vida sanos y amigables con el medioambiente. Su carácter representativo, su intento por incentivar la actividad urbana, su apuesta por la movilidad de bajo impacto y la vida saludable complementan una materialidad responsable y una estrategia energética coherente y austera, que hacen a Cortezza digno merecedor del reconocimiento internacional recibido.

Fotografía: Llano fotografía, cortesía Terranum.

 

 

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