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ESPACIOS DE LIBERTAD

La combinación de innovación conceptual e inspiración en la naturaleza magníficamente ejecutada en edificios define la obra de Toyo Ito, ganador del Pritzker de Arquitectura este año. 0

El 29 de mayo de 2013, en una ceremonia en la Biblioteca Presidencial John F. Kennedy, de Boston, el premio Pritzker de Arquitectura 2013, patrocinado por la fundación Hyatt y considerado el máximo galardón mundial de la disciplina, le fue otorgado al arquitecto Toyo Ito, el sexto japonés que obtiene este reconocimiento.

Durante su época de colegio, Ito nunca se interesó por la arquitectura; su pasión durante esos años fue el béisbol. Sin embargo, aquel arte de diseñar edificios fue el que estudió en la Universidad Nacional de Tokio y para 1965 ya era arquitecto. Su carrera profesional empezó en la oficina de Kiyonori Kikutake Arquitectos y Asociados. Seis años después abrió Urbot (Urban Robot), su propia firma en Tokio, que más adelante, con la difusión internacional, sería conocida como Toyo Ito & Associates, Architects.

Su trabajo, por más de cuarenta años, se ha caracterizado por su disciplina. Ito ha combinado ciertos elementos de la tradición arquitectónica japonesa, como el uso de la madera, en diseños que incorporan lo último en tecnología con expresiones orgánicas, utilizando materiales como el acero, el aluminio y el cristal en casas, bibliotecas, parques, teatros, tiendas, edificios de oficinas y pabellones. Es conocido por crear edificios conceptuales extremos, en los cuales fusiona el mundo físico con el virtual. El arquitecto, de origen japonés, se inspira en el paisaje vegetal para concebir espacios que guarden una estrecha relación con la naturaleza, su identificación con esta es su fuente creativa. Todos sus proyectos los piensa como un árbol: se desarrollan y conforme van creciendo las ramas se vuelven más complejas y deben encontrar su equilibrio con el entorno y el ser humano. Además, sus edificaciones evocan figuras geométricas en las que siempre trata de hacer obras simples que permitan el libre crecimiento de la naturaleza.

Esta búsqueda conceptual, tan ligada a lo natural, se refleja en varios de sus proyectos como la Casa de Aluminio, en Kanagawa (Japón), en la que utilizó aluminio para la estructura y la cubierta y madera para los muros y el piso. El edificio que lo hizo célebre fue la Casa White U, en Tokio (Japón), un diseño para su hermana que buscaba el contacto con el suelo y la naturaleza a través del patio central y la relación entre los habitantes dada su forma en “U”.

En edificios públicos también ha extendido sus horizontes, por ejemplo en la Mediateca de Sendai (Japón) que obtuvo en el 2006 la medalla de Oro Real que otorga el Royal Institute of British Architects(RIBA) por su estructura innovadora. A pesar de que durante su construcción fue rechazada por los vecinos de la región, la Mediateca es ahora un ícono de la ciudad. En el Centro de Artes Escénicas de Matsumoto, Toyo Ito creó una arquitectura flexible con elementos transformables como el escenario extensible y los asientos desmontables del teatro pequeño.

En el edificio que diseñó para Tod’s Omotesando en Tokio (Japón), se encuentra una estructura geométrica inspirada en las ramas y los troncos de los árboles, su lógica se basa en la representación de nueve árboles que utiliza para conformar la fachada del edificio. En el Pabellón Serpentine, en Londres, Ito plantea una estructura tridimensional de aluminio con un trazado geométrico en espiral. Y entre sus obras más recientes se destacan la fachada del Hotel Porta Fira ( Barcelona), el Tanatorio de Gifu (Japón), la Casa White O (Chile), y el Estadio Solar y la Ópera de Taichung (Taiwán).

Todo esto es el imaginario de un arquitecto que ama la libertad y logra que sus proyectos no tengan ataduras estilísticas, pues da a cada problema diversas soluciones y advierte que la nueva arquitectura debe ir más allá de lo comercial y adaptarse a los nuevos estilos de vida.

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