FRANK GEHRY: UN PRÍNCIPE DE LA ARQUITECTURA

El arquitecto canadiense-americano de 85 años, Pritzker de arquitectura en 1989, es el ganador del Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2014. Gehry se convierte así en el séptimo arquitecto en recibir este reconocimiento en la categoría de las artes, después de Óscar Niemeyer (1989), Roberto Matta (1992), Francisco Javier Sáenz de Oiza (1993), Santiago Calatrava (1999), Norman Foster (2009) y Rafael Moneo (2012). 0

La Fundación Príncipe de Asturias nace en Oviedo, España, en 1980, y en 1981 se crean los Premios Príncipe de Asturias, que reconocen la trayectoria de personas y organizaciones en ocho categorías: Artes, Ciencias Sociales, Comunicación y Humanidades, Cooperación Internacional, Investigación Científica y Técnica , Letras, Deportes y Concordia. 
El Premio Príncipe de Asturias a las Artes es entregado a ”la persona, institución, grupo de personas o de instituciones cuya labor en la arquitectura, cinematografía, danza, escultura, música, pintura y demás expresiones artísticas constituya un aporte relevante al patrimonio cultural de la humanidad“.

El Jurado del Premio de las Artes 2014, integrado por D.ª Bárbara Allende Gil de Biedma, D. José Luis Cienfuegos Marcello, D. Carlos Fitz-James Stuart Martínez de Irujo, Duque de Huéscar, D. Guillermo García-Alcalde Fernández, D.ª Carmen Giménez Martín, D. Enrique González Macho, D.ª Catalina Luca de Tena y García-Conde, D. Hans Meinke Paege, D.ª Elena Ochoa Foster, D.ª Benedetta Tagliabue, D.ª Patricia Urquiola Hidalgo, D. Carlos Urroz Arancibia, D. Miguel Zugaza Miranda, presidido por D. José Lladó Fernández-Urrutia y actuando de secretario D. José Antonio Caicoya Cores, acordó conceder el galardón al arquitecto estadounidense Frank O. Gehry “por la relevancia y la repercusión de sus creaciones en numerosos países, con las que ha definido e impulsado la arquitectura en el último medio siglo”.  

Este jurado afirma que “sus edificios se caracterizan por un juego virtuoso con formas complejas, por el uso de materiales poco comunes, como el titanio, y por su innovación tecnológica, que ha tenido repercusión también en otras artes. Un ejemplo de esta arquitectura de carácter abierto, lúdico, y orgánico lo constituye el Museo Guggenheim de Bilbao, que, además de su excelencia arquitectónica y estética, ha tenido una inmensa repercusión económica, social y urbanística en todo su entorno”.

Frank Owen Goldberg nació el 28 de febrero de 1929 en Toronto, Ontario, de padres judíos polacos. Animado por su abuela, de niño se entretenía construyendo edificios y ciudades con restos de materiales que encontraba en la ferretería de su abuelo. Esa forma de trabajar y el interés por materiales de construcción no convencionales, como metal corrugado y el titanio, y el desarrollo de una estética cruda e inacabada, han hecho de Gehry uno de los diseñadores más característicos y fácilmente reconocibles del pasado reciente.

En 1947 se traslada a California y obtiene su grado de arquitecto de la Escuela de Arquitectura del Sur de California en 1954. En 1956 cambia su nombre por el de Frank O. Gehry por sugerencia de su entonces esposa Anita Snyder, en un esfuerzo para evadir el antisemitismo reinante en Estados Unidos. Ese mismo año se inscribe en la Graduate School of Design de Harvard, del que se retiraría un año después para establecer su propia oficina en 1962, hoy en día Gehry Partners LLP.

La creencia que “la arquitectura es arte” ha llevado a Frank Gehry a cambiar el rumbo de la misma a partir de la segunda mitad del siglo XX. Después de lanzar su línea de muebles de cartón corrugado Easy Edges(1969-1973), empezó la remodelación de su casa en Santa Mónica, California, y con esta marcar su diseño de vanguardia. Un ejemplo de la estética post-estructuralista deconstructivista que desafía abiertamente el paradigma del ideal modernista de “la forma sigue a la función” que llamó la atención del mundo de la arquitectura y, tras esto, comenzó a diseñar casas, similares a la suya, en el sur de California en los años 80.

Mientras Gehry alcanzaba estatus de celebridad, su trabajo cambiaba de escala y uso. Siempre abierto a la experimentación, Gehry cultivó un interés particular por la manipulación y yuxtaposición de las formas, por la innovación técnica y el contenido conceptual y espacial de los edificios.

Las obras insignia de Frank Gehry

Dentro de su extenso trabajo sobresalen el Vitra Design Museum (1989 -90), junto a Günter Pfeifer en Weil am Rhein, Alemania; la Dancing House (1992 -96), junto a Vlado Milunić; el Museo Guggenheim Bilbao (1997), y el Walt Disney Concert Hall en Los Ángeles. Estos proyectos se han convertido en íconos de las ciudades donde se implantaron y lugares de interés turístico general.

En 2011, Gehry volvió a sus raíces como diseñador residencial al presentar su primer rascacielos, el 8 Spruce Street – NY by Gehry, en la ciudad de Nueva York, y la Duplex Residence (2012), en la Nueva Orleans post Katrina para la Fundación Make it Right, de Brad Pitt.

Nuevos retos

Proyectos recientes y en curso de Gehry incluyen un nuevo Museo Guggenheim Abu Dhabi, la nueva sede de Facebook en California, el Biomuseo en Ciudad de Panamá y la Fundación Louis Vuitton para la creación en París.

A pesar de ser criticado por su asociación al “efecto Bilbao” y al “star system” arquitectónico, es decir, la arquitectura y al nombre del arquitecto como fenómenos publicitarios, Gehry sigue siendo uno de los arquitectos contemporáneos más relevantes del mundo.

Un arquitecto reconocido

Si bien es una celebridad mediática, nombrado por Vanity Fair como  “el arquitecto más importante de nuestra época” y haciendo apariciones en programas de televisión como Los Simpsons, sus diseños han recibido más de 100 premios en todo el mundo, incluyendo el Arnold W. Brunner Memorial Prize (EE.UU., 1977), el Premio Pritzker (1989), el Wolf de las Artes Israel (1992), el Praemium Imperiale (Japón, 1992), el Dorothy and Lillian Gish (1994), el Premio FriedrichKiesler (Austria ,1998) y el Twenty Five Year Award del Instituto Americano de Arquitectos (2012).

Posee además la Medalla Nacional de las Artes de los Estados Unidos (1998), la Medalla Lotos al Mérito (EE.UU., 1999), la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos (1999) y la Real Medalla de Oro a la promoción de la arquitectura (2000), que otorga la Reina de Inglaterra.

Gehry, habitual candidato al Premio Principe de Asturias de las Artes, recibirá 50,000 Euros, una escultura de Joan Miró, un diploma y una insignia. Los galardones serán entregados durante el otoño del 2014 en Oviedo, España, en un acto solemne presidido por Felipe de Borbón y Grecia Príncipe de Asturias.

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