Objetos duraderos y que reducen el consumo de energía ¿El futuro del diseño es la sostenibilidad?

La reconocida feria parisina de diseño y decoración, Maison & Objet, celebra sus 25 años con una mirada a las nuevas generaciones. Un sinfín de gamas cromáticas se mezcla de manera audaz y marca la tendencia para el primer semestre de 2020.

0

Nuevas visiones, nuevos códigos. Convencidos de que la mejor manera de celebrar su vigésimo quinto aniversario es mirar hacia adelante en lugar de sentir nostalgia por el pasado, los curadores de la edición de enero de la feria anual Maison & Objet, que se celebra en el parque de exhibiciones de Villepinte, al norte de París, exploraron las recientes tendencias de comportamiento de consumo que mueven a las generaciones Y y Z (1980-2010).

Florero Ekster, colección Suprematic, de la marca Noom, diseñado por Kateryna Sokolova.

“La edición de enero descifra los deseos y expectativas de una generación comprometida, que ha crecido en un mundo de crisis, donde se ven afectadas la economía, el medioambiente, las identidades y la migración”, comentan los curadores. “Los veinte y treintañeros de hoy están dispuestos a unirse para cambiar el mundo y, estimulados por personas como Greta Thunberg, no dudan en participar activamente –explica Vincent Grégoire, cazador de tendencias en la firma Nelly Rodi–. Es una generación profundamente preocupada por hacer una diferencia significativa, que en sí misma inyecta nuevos valores en la forma de vida de todos”.

Detalle de repisa hecha en acero, hormigón, pigmentos naturales y barniz, diseño de Wendy Andreu.

Desde estas necesidades de consumo, la feria destacó iniciativas que le apuesten a rescatar la naturaleza, los materiales veganos, los exteriores y el comercio justo y responsable. Todo esto cobijado por la conectividad indispensable que ofrece la tecnología. “Esta generación de wifi quiere una relación más suave y fácil con el consumo. Desea probar cosas, expresar sus opiniones y usar la web como fuente de inspiración –comenta Grégoire–.

Colección Gropius, de Noom, inspirada en el aniversario de la Escuela de la Bauhaus, diseño de Kateryna Sokolova.

Constantemente preparados para detectar nuevos talentos en Instagram y siempre receptivos al último dispositivo de alta tecnología, los gustos que desarrollan se miden contra el criterio de la estética digital, que ve los colores llamativos enfatizados por las pantallas extrailuminadas y las imágenes de los cómics”.

Instalación Fontana Amorosa, de Michael Anastassiades para la galería Nilufar.

Esto último está directamente reflejado en la explosión de color que se vio en la feria. Sin embargo, detrás de una estética de estilo artesanal se esconden desarrollos tecnológicos sostenibles. Las cuestiones ecológicas son muy importantes, ya sea el deseo del joven diseñador Adrien García de crear objetos duraderos que puedan transmitirse a las generaciones futuras o las innovadoras calefacciones del estudio Natacha & Sacha que reducen el consumo de energía, o el amor de Wendy Andreu por trabajar con moldes debido a que el proceso genera un mínimo de desperdicio.

El diseñador del año para Maison & Objet, Michael Anastassiades, en la muestra de lámparas móviles para Flos durante la feria.

También hay una atracción por lo hecho a mano, ya sea al utilizar materiales antiguos o sorprendentemente innovadores, y una tendencia a cuestionar el statu quo y a ofrecer soluciones novedosas. Un ejemplo de esto es el enfoque experimental de los diseñadores Mathieu Peyroulet Ghilini y Laureline Galliot. “Una máquina que crea formas geométricas perfectas me estresa. Quiero reeducar el ojo a formas más orgánicas, menos industriales”, explica Galliot.

La diseñadora francesa Julie Richoz, presentada como talento emergente por los curadores de la feria.

Piezas como la colección de lavamanos Frieze, de la firma Marcante Testa; la serie de floreros Suprematic, de la diseñadora Kateryna Sokolova para Noom, y los sofás Joke, de Olga Fradina para Lilu, enfatizan esta tendencia de colores vivos y dinámicos.

Empaques para regalo reutilizables de la marca Bel Honoré.

Maestro de la luz

En cada edición, Maison & Objet rinde homenaje a un gran profesional. Este año el turno fue para el diseñador de origen chipriota Michael Anastassiades, conocido como un prolífico “poeta” del diseño de iluminación. Una extensa muestra de sus candelabros móviles para la firma Flos se exhibió de forma interactiva con los visitantes.

Tapete Uilas, diseño de Mae Engelgeer para Ames.

En su trabajo, el diseñador basado en Londres usa formas y volúmenes simples –una esfera, una línea, un círculo– para crear un lenguaje rico donde se abrazan la incertidumbre y el desequilibrio. La ilusoria simplicidad de sus propuestas no es algo fácil de lograr. Según Anastassiades, los diseñadores existen para generar relaciones e interacciones entre personas y objetos.

Biblioteca escultórica, diseño de la francesa Wendy Andreu.

Después de formarse como ingeniero civil y obtener una maestría en Diseño Industrial en el Royal College of Art, el diseñador fundó su estudio en Londres en 1994 y su marca homónima en 2007. Aunque es más conocido por su iluminación, ha creado con el mismo rigor y claridad en todos los campos: muebles para B&B Italia, Herman Miller, Cassina; altavoces para Bang & Olufsen, por citar algunos ejemplos.

La próxima cita será en septiembre de este año, donde la feria hará un énfasis especial en los nuevos comportamientos generados por el consumo masivo de las redes sociales, su origen, las causas y consecuencias en el desarrollo del diseño y como este afecta nuestras vidas. 

Jarrones de cerámica de Paola Paronetto.

Conozca este nuevo lugar en Bogotá que tiene todo para arquitectos y diseñadores. 

COMPARTIR