UN VIAJE EXÓTICO

Los textiles de Jorge Lizarazo y su taller Hechizoo estarán expuestos en la galería Cristina Grajales, en Nueva York. Sus piezas escultóricas evocan un recorrido exploratorio por el Amazonas y buscan reivindicar el valor del trabajo artesanal. 0

Un viaje apasionante por la exploración textil ha sido el trabajo desarrollado por el arquitecto Jorge Lizarazo y su taller Hechizoo. Luego de terminar arquitectura en la Universidad de los Andes, se fue a París a complementar sus estudios en Historia y Teoría de la Arquitectura.
En esa ciudad permaneció ocho años y tuvo la oportunidad de trabajar en las oficinas de Santiago Calatrava y del arquitecto Massimiliano Fuksas. Según Lizarazo, “el estar a cargo del área de documentación de Fuksas, donde clasifican todas las muestras de materiales para los acabados, exigía que conociera sus características técnicas, bondades estéticas y que explorara más allá todas sus posibilidades”.
Esa experiencia marcó su destino y, de alguna manera, incentivó su exploración en la mezcla de materiales para su trabajo textil, donde las fibras naturales se funden con metales como estaño, bronce y cobre para lograr potentes patrones geométricos.
Su equipo de trabajo comenzó a crecer tras recorrer las diferentes comunidades artesanales del país. “Tenza, Boyacá, fue el primer pueblo que visitamos. Tuvimos que llegar en bus, pues está ubicado en un área de influencia de la guerrilla. Tan pronto nos bajamos, mi perra llamó la atención de los habitantes: ¡nunca habían visto una weimaraner gris con ojos azules! Gracias a ella terminamos conociendo a la artesana más diestra de la zona”, relata.
Con mucho orgullo, Hechizoo involucra activamente diferentes técnicas producidas por 30 comunidades artesanales: werregues de los wounaan en el Chocó; tejido de Guacamayas de Boyacá, y chaquiras de los ingas del Putumayo, entre otras. Lizarazo explica que “nos hemos empeñado por encontrar a los mejores en cada técnica y los invitamos a trabajar hombro a hombro para que entre todos hagamos grandes aportes”.
Para llegar a la población inga en el Putumayo, este arquitecto tuvo que realizar muchos viajes, varios de ellos en canoa. Por eso, este objeto se volvió una pieza protagónica: “Tiene una forma escultórica llena de paradojas con una carga poética y nostálgica, un medio de transporte de la paz y la guerra”, afirma.
Y la responsable de que el trabajo de Jorge Lizarazo-Hechizoo esté en importantes colecciones de arte, como en el Museo Cooper Hewitt y laPizzuti Collection, y en manos de celebridades como Brad Pitt y Angelina Jolie, entre otros, es la colombiana Cristina Grajales, experta en mobiliario y piezas de diseño de los siglos XX y XXI, quien lo hizo a través de su galería en Nueva York.
Como si fuera poco, Hechizoo diseña y fabrica los textiles para acabados arquitectónicos de reconocidas casas de diseño como Fendi, Louis Vuitton, Dior, Chanel, Gucci y Ferragamo, entre otros. Por otra parte, este colombiano no ha dejado de lado la arquitectura, actualmente se encuentra restaurando un palacio en Lusitania, Portugal, y una mansión en la Florida.
La próxima muestra de Lizarazo, Voyages Expeditions, se inspira en la expedición de Humboldt y pretende contar la historia de esos viajes y la nostalgia del Amazonas. Uno de los objetos más importantes es una canoa enchapada con chaquiras de diferentes tonos de azul y verde, evocadora del agua y su movimiento.
Cristina Grajales afirma que Jorge Lizarazo se encuentra al nivel de los grandes diseñadores y augura que esta exposición será una de las más importantes en la historia de su galería, por la calidad de las piezas, el contenido social y la potencia de un mensaje poético y ecológico que toca los corazones. Seguramente dará mucho de que hablar.

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