La Catedral de Notre Dame un año después del incendio

A lo largo de estos 12 meses las cenizas de Notre Dame han sido investigadas con el fin de encontrar datos científicos que han arrojado nuevas teorías sobre el incendio o sobre la construcción de la catedral ralentizando el proceso de restauración. Hoy, la cuarentena detuvo al mundo y las obras de reconstrucción pararon también. 0

El 15 de abril de 2019 el cielo de París junto al río Sena estaba cubierto de una humareda que tapó gran parte de la ciudad. La catedral de Notre Dame, uno de los monumentos góticos más importante de la actualidad y que lleva más de ocho siglos en pie, se estaba incendiando justo cuando comenzaba la última misa del día.

A lo largo de 13 horas los bomberos parisinos lucharon por apagar las llamas y conservar gran parte de la estructura hecha de piedra con técnica de mampostería y madera, además de las reliquias y obras de arte, sin embargo, la aguja, los dos campanarios y el techo se derrumbaron. Varias teorías han apuntado a que el incendio se produjo por un corto circuito proveniente del mantenimiento que le estaban haciendo al techo, no obstante, el trabajo había terminado cuarenta minutos antes de que la primera alarma de fuego se activara. Otros sostienen que había colillas de cigarrillos en el lugar o que inclusive los martillos eléctricos de las campanas no estaban funcionando.

El hecho que estremeció al mundo logró recaudar más de 800 millones de euros para su reconstrucción. El gobierno francés abrió una convocatoria para la remodelación de la estructura que buscaba ser intervenida sin afectar su patrimonio histórico arquitectónico. Phillippe Villeneuve, arquitecto jefe de los Monumentos Históricos de Francia se hizo cargo. Hubo también otras ofertas mundiales de organizaciones o agencias de diseño que buscaban ganar la restauración e inclusive un arquitecto que reside en Colombia ganó un concurso argentino. Pero ahí quedó todo.

Durante los 12 meses que han pasado después del incendio solo se han realizado investigaciones científicas que han ralentizado la restauración y otros estudios han apuntado a que después del 2024 se podría entregar la primera parte. Aline Magnien, directora del Laboratorio de Investigaciones de Monumentos Históricos le aseguró a la BBC del mundo que pese a los daños que había sufrido a la estructura gracias al incidente, se habían descubierto nuevas bóvedas que podrán ser investigadas, así como detalles sobre el sistema de construcción que se empleo hace más de 800 años y que quedó expuesto tras las llamas.

Dentro de la búsqueda de respuestas de las cenizas del Notre Dame, también se ha querido indagar sobre el origen de los árboles usados hace más de 300 años para la edificación del Bosque medieval, una estructura construida con unas 1.300 vigas de roble, que se fue con el incendio y que estaba recubierta por plomo, uno de los posibles detonantes del fuego.

No obstante el 17 de marzo cuando se activó la alerta mundial por el COVID-19 y Francia entró en cuarentena, se pararon las obras y aún se desconoce su fecha de reanudación . La Catedral de Notre Dame no abrió en Semana Santa y sus calles adjuntas parecen más bien vacías. El monumento gótico junto con todas las más importantes reliquias arquitectónicas e históricas del mundo se detuvo y le dio pasó a la cuarentena que busca frenar la segunda pandemia más mortífera del mundo.

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