La nueva casa colombiana Vol. II

La tipología de la casa tradicional colombiana ha cambiado. También las necesidades de quienes las habitan. En medio de una variedad de climas que ofrece el terreno colombiano, los arquitectos y diseñadores juegan con los elementos naturales para darle una nueva identidad a la arquitectura rural. AXXIS selecciona cinco proyectos que reflejan la arquitectura y el interiorismo nacional en casas de descanso. 0

RACIONALISMO TROPICAL: ARQUITECTURA DE CONCRETO Y MADERA: Son dos casas gemelas, diseñadas a partir de una materialidad honesta, que exalta las cualidades y texturas del concreto fundido por medio de una formaleta de madera machihembrada. Complementando este material encontramos puertas y celosías de madera, las cuales, combinadas con el verde de los jardines cercanos y el paisaje lejano y con la presencia del agua, generan una atmósfera cálida de evidente carácter tropical. Un diseño racionalista de Alberto Burckhardt y Carolina Echeverri en el trópico colombiano.

LA NATURALEZA COMO REGENTE: Esta hacienda nace como respuesta al entorno compuesto por árboles centenarios y antiguos corrales de piedra que contienen el ganad cebú brahman. Aquí el interior y el exterior están conectados por una arquitectura que invita al descanso. “Hay que desmontarla”. Esto fue lo primero que pensó David Restrepo cuando visitó la casa en el Tolima que debía intervenir. “No tenía los valores propios de una hacienda de estas proporciones y calidades”, explica el arquitecto antioqueño, quien consideró que la casa original no se vinculaba con el paisaje, con los linderos de piedra que datan aproximadamente del siglo XIX, ni con la actividad agrícola y ganadera del lugar. Los argumentos fueron suficientes para convencer a sus clientes, quienes le dieron carta blanca para proponer una estructura que se adaptara a su entorno y cumpliera con los requerimientos del programa: básicamente una casa de recreo para una familia numerosa. La comparten cinco hermanos con su respectiva descendencia.

Arq: David Restrepo. Foto: Iván Ortíz.

LA CASA NATURAL, ARQUITECTURA EN BARICHARA: Esta vivienda, ubicada en un rincón de Barichara y diseñada por la arquitecta colombiana radicada en Italia Luz María Jaramillo, en colaboración con Camilo Holguín y el ingeniero Mario Bernal, distribuye sus espacios en tres cuerpos separados. Los muros blancos de la casa se mezclan con la piedra barichara sobre pavimentos exteriores de grandes rocas entre las que crece una grama inesperada. Ya adentro, los pisos de adobe conviven junto a otros vaciados de concreto con lajas circulares de troncos embebidas.

Arq: Luz María Jaramillo. Foto: Mateo Pérez.

CABAÑA PARA LA CONTEMPLACIÓN: Sobre la topografía escarpada de una colina que mira al mar, oculta entre árboles nativos, se asoma esta casa de descanso. Construida en la isla Cholón, su emplazamiento privilegiado le permite buscar la frescura de la brisa y tener un dominio visual sobre el horizonte, en el que aparecen las islas del Rosario y la de Barú bajo un enorme cielo azul reflejado en la superficie del mar. Se trata de una arquitectura desinhibida…, diseñada para el descanso, para caminar sin zapatos por sus rincones. Se construye con muros blancos, pisos lisos y rugosos, grandes puertas de madera y techos de palma. Pero también con la brisa, con los rayos del sol sobre el mar Caribe, y con la vegetación que la rodea y la llena de sombras porosas. Su espacialidad se acopla al genio salvaje de su entorno, colonizándolo por un instante y permitiéndonos habitarlo. Interiorismo: Gustavo Pinto, Arquitectura: Sergio Castaño.

 

Arq: Sergio Castaño. Foto: Iván Ortiz.

LA CASA MONASTERIO: Una explanación que reproduce la posición de los árboles, realizada por la propietaria antes de tener un diseño del arquitecto encargado, hace que este proyecto sea extendido, circunstancia que genera una relación constante y horizontal con la vegetación. La arquitectura de Mauricio Zapata se traduce desde el calor reconfortante del fuego, desde el crujido de la madera, desde la temperatura de la piedra. Se genera a partir de pequeñas acciones cotidianas y se diluye en el follaje que la rodea. Se construye como un monasterio que rinde culto a los hábitos de una familia y a las aberturas en medio de la espesura de una arboleda.

Arq: Mauricio Zapata. Foto: Carlos Tobón.

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