La piel de la arquitectura

Los acabados deben estar presentes en el proceso de diseño. Conocer las posibilidades que ofrecen las distintas líneas de productos y tener sólidos criterios estéticos, constructivos y económicos es fundamental para hacer una selección consciente y acertada de los materiales que le darán el aspecto y la personalidad a una obra.

0

Los arquitectos, diseñadores y constructores nunca habían contado con una gama tan amplia de materiales y productos de acabado como en la actualidad. La variedad de tendencias y expresiones en este campo resulta evidente cuando se revisa la apariencia de obras que definen la estética arquitectónica del siglo XXI, en la que tienen cabida los tradicionales como el concreto y el ladrillo a la vista, los revestimientos con pañete y pintura, así como las fachadas con láminas metálicas, superficies sintéticas, vidrio y acero, e incluso algunos en apariencia tan temporales y frágiles como el cartón, como lo muestra la obra del japonés Shigeru Ban, laureado con el Premio Pritzker en 2014.

Pensar en los acabados, en las sensaciones interiores del edificio y en el impacto de su presencia en el entorno hace parte de un proceso integral de diseño que le da sentido y peso al concepto arquitectónico. El arquitecto canadiense Frank Gehry encontró en las láminas de titanio los visos tornasolados que quería lograr en las superficies onduladas del Guggenheim de Bilbao; el arquitecto colombiano Germán Samper usó un tramado de madera para darle calidad acústica, visual y ambiental a la sala de música de la Biblioteca Luis Ángel Arango, en Bogotá; el también colombiano Rogelio Salmona, en las Torres del Parque, aprovechó el ladrillo para integrar la luz de la sabana con la presencia monumental de los cerros capitalinos.

Amplia variedad Una sala se reviste de distinción con la presencia impactante del mármol, que se reproduce a la perfección en el piso Apuano Living, de 120 x 60 cm, y en el enchape Pulpis Listello, de 20 x 120 cm, de Italgraniti, apenas dos entre cientos de referencias de porcelanatos disponibles en Attmosferas.

Además del factor estético, la selección de materiales de acabado debe considerar conceptos como durabilidad, resistencia, facilidad de instalación y mantenimiento, costo y disponibilidad, entre muchos otros que hacen aconsejable la asesoría de expertos para especificar la combinación de referencias más adecuada a las características del proyecto.

Uno de los temas que ha venido ganando importancia es la sostenibilidad, que se evalúa desde la certificación de las fuentes de materias primas, las técnicas de manufactura y las condiciones laborales de la mano de obra involucrada, hasta el comportamiento de los materiales, las posibilidades de reciclaje o los requerimientos de eliminación al término de su vida útil.

A tono con la responsabilidad ambiental, los productos de madera proveniente de cultivos reforestados presentan distintos tipos de aval, como la Certificación Forestal Voluntaria, CFV, que en Colombia identifica productos de bosques cultivados y aprovechados siguiendo prácticas sostenibles. Otras opciones en este campo son las maderas estructuradas, que combinan las características de resistencia y acabado de distintas especies o ensamblan láminas naturales sobre tableros aglomerados.

En cuanto a los exteriores, habitualmente se prefieren las superficies duras, capaces de soportar tráfico alto, resistentes a la humedad y a la intemperie, como los revestimientos cerámicos y las piedras naturales. La gama de opciones se amplía con productos como las piedras reconstituidas, hechas con minerales aglomerados con la apariencia de la piedra, pero perfectamente estables en su forma, color y dimensión. Al sol y al agua también es posible usar maderas duras como la teca y el sapán, laminados y tramados metálicos, y tablones sintéticos fabricados con aserrín de madera y resinas de componentes plásticos o PVC.

Espacio nostálgico Una cocina-comedor reúne la añoranza del ayer y el dinamismo de la actualidad; dos sensaciones perfectamente integradas en el piso de Porcelanosa, de cerámica Bluestone, de 59,6 x 59,6 cm, que reproduce en su decoración un mosaico con distintos modelos de antiguas baldosas hidráulicas. El motivo visual nos remite al pasado, pero la calidad y la resistencia nos proyectan muchos años en el futuro.

En interiores, las posibilidades son ilimitadas. A los materiales tradicionales para pisos y enchapes, como las maderas, las piedras como el mármol y el granito, y las baldosas tradicionales, se suman productos que combinan las virtudes y propiedades de los mencionados y agregan desarrollos nuevos a la lista de opciones.

La diversidad de materiales, referencias y especificaciones técnicas llega a ser tan abrumadoramente amplia que, a la hora de escoger los acabados de una pequeña remodelación o de una gran obra, es necesario contar con el respaldo de un sólido criterio profesional del arquitecto o diseñador, y con la asesoría de expertos, para tomar el mejor camino.

 

COMPARTIR