Más de 150 años de historia

Construida alrededor de 1845, esta casa de campo –ubicada a veinte minutos de Cali– ha servido múltiples usos a través de su historia, entre ellos fungir como monasterio y escuela.

0

Sus propietarios actuales la encontraron hace ocho años en un estado de deterioro significativo. Por eso, encargaron al arquitecto bogotano Heinz von Halle su renovación y restauración, que aprovechó al máximo la estructura existente y la adecuó a las necesidades contemporáneas. Sus muros expresan la técnica constructiva más común de la época: el bahareque. Siguiendo esta importante línea material, el arquitecto optó por desechar todos los que no fuesen así, debido a que eran indicio de adiciones posteriores a la estructura original. Los que quedaron en pie y los nuevos –pensados para ampliar la casa, incorporar baños y adecuar los espacios a los requerimientos actuales– se restauraron y levantaron utilizando el mismo arte ancestral; eso sí, fueron reforzados para garantizar su respuesta frente a un sismo.

El rigor constructivo también lo mantuvieron a la hora de definir los pisos. Recuperaron las piezas cerámicas originales y donde había que remplazarlas emplearon unas fabricadas en Popayán y en Santander de Quilichao. Los suelos de los ambientes interiores tienen madera maciza y piedra crema valle natural, extraída de una mina en Montería.

El mobiliario y la decoración de los distintos espacios los plantearon utilizando la misma estrategia de su arquitectura, a partir de una combinación de objetos existentes recuperados, complementados con piezas nuevas. Esta mezcla, junto a una propuesta fluida de ambientes integrados y mejorados, cuyas transparencias permiten disfrutar de innumerables vistas sobre la abundante vegetación circundante, le otorgan a esta casa un aire renovado, lúdico y distendido, perfecto para disfrutar los días soleados. Arquitectura: Heinz von Halle. 

//revistaaaxxis.com.co

COMPARTIR