Más que una vivienda

Atrás quedaron las clásicas residencias estudiantiles de inicios del 2000, muchas de ellas administradas por monjas. Ahora se impone en Bogotá un nuevo concepto de comunidad para suplir la necesidad de alojamiento de los universitarios.
0

Plataformas digitales como Airbnb han replanteado cómo vemos el hospedaje al momento de viajar. Las ofertas son tan amplias que, incluso, puede ser difícil tomar una decisión. ¿Elijo el más cercano al centro? ¿El que tiene mejor restaurante? ¿El de más calificaciones positivas? ¿El bar más interesante? Gracias a estas nuevas formas de consumo, la industria hotelera ha tenido que reinventarse y adaptarse para darles a las personas múltiples opciones, más allá de una habitación generosa y confortable.

Iniciativas como Livinn, ubicada en el centro de la ciudad y cuyo diseño estuvo a cargo de la firma Arquitectura e Interiores (AEI), buscan trasladar el ambiente universitario a lo residencial para crear áreas de intercambio, integración y diversidad, que dan lugar a la multiculturalidad. “Tuvimos en cuenta que estos espacios son utilizados no solo como habitación sino como zonas de aprendizaje y dispersión, por lo cual incluimos los servicios necesarios para representar un estilo hogareño y de diversión”, explica Alejandra Arce, directora de diseño de Arquitectura e Interiores (AEI).

Las áreas de este proyecto son multifuncionales y responden a los nuevos modelos educativos. En las habitaciones, que pueden ser compartidas o individuales, están el dormitorio, la zona social, la cocina equipada, un espacio de estudio y un baño. Adicionalmente, los residentes encuentran áreas de estudio (que incluyen mesas de dibujo, tableros para presentaciones y lugares de lectura, entre otros), taller de arte, TechLab, gimnasio, terraza, BBQ y cafetería. Se podría decir que sus ocupantes no tienen que salir del complejo para cumplir con sus obligaciones y, a la vez, vivir buenos momentos de dispersión.

//revistaaxxis.com.co

COMPARTIR