Interiorismo orgánico

Por medio de tonos claros –en paredes, techos y pisos– y una iluminación indirecta, este apartamento logra un efecto de continuidad y amplitud que se acentúa en su zona social totalmente abierta. 0

Una zona privilegiada cerca de los cerros orientales de Bogotá y una panorámica de 180 grados sobre la ciudad son los factores que determinan este apartamento de aspectos claros y respeto por el espacio. Su cuidadosa remodelación estuvo en manos de los propietarios, una joven pareja que contó con la asesoría profesional de los arquitectos María MallarinoRodrigo Arias y Miguel Escallón.

Por la forma en como está concebido este apartamento, es posible apreciar sus detalles arquitectónicos, como las columnas de concreto a la vista que, aunque ayudan a separar la sala del comedor, no interfieren con su diseño interior ni con su mobiliario. “Todos y cada uno de los objetos que tenemos poseen un significado especial para los dos y por eso están ahí. Ese ha sido el filtro para ubicar las cosas, porque no queremos llenarnos de piezas que no tengan un sentido emocional”, señala su propietaria, quien tiene claro que cada elemento debe cumplir una función estética. “Si no tiene estos ingredientes no funciona”, agrega.

Decorado con pocas pero interesantes piezas, algunas de ellas con mucha historia  –como el piano alemán que trajo el abuelo del dueño por el río Magdalena en 1921–, este espacio moderno y minimalista en sus acabados se presta a la perfección para que joyas como esa sean exaltadas. Así, en la zona social sobresale un sofá Chester original que fue retapizado con cuero claro para reafirmar los tonos del entorno, que contrastan con los toques de color del puf de tela y la silla de cuero negro. La textura de la pared de ladrillo blanco también le confiere calidez y armonía al espacio.

La biblioteca de madera, ubicada en el comedor, inunda de color el ambiente gracias a todos los objetos decorativos que la visten –como libros, floreros, fotos, máscaras, cuadros y materas–. Por eso es un foco de atención que se roba todas las miradas tan pronto se ingresa al apartamento. Su propietaria, detallista por naturaleza y con una sensibilidad especial para la decoración, sabe cómo sacarle provecho a cada rincón con objetos únicos como un florero en forma de bota que no puede pasar desapercibido.

 

De la misma manera, llama la atención la combinación de sillas que rodean la mesa de madera maciza y oscura del comedor, una fórmula que revela la inclinación de la pareja por mezclar objetos antiguos y vanguardistas sin que desatinen o se vean desorganizados.

Algunos de los secretos para obtener este resultado de equilibrio y balance estético recae en no saturar los espacios con demasiadas cosas y gozar de un lugar suficientemente limpio, iluminado y bien distribuido.

Por ello, clásicos del diseño, el verde de las materas con diferentes tipos de plantas en el interior de la vivienda y un jardín vertical en la terraza, hecho por la firma Reverdecer y el cual se puede disfrutar desde la habitación principal, son parte de los objetos que hicieron posible una atmósfera personal por la cual se circula sin tropiezos para apreciar verdaderamente cada cosa. “No pueden faltar las flores y un buen olor”, concluye la propietaria, diseñadora de jardines y joyas.

//revistaaxxis.com.co

Save

COMPARTIR