Este proyecto cumple lo que, por definición, debería ser una cocina abierta: no solo se comunica con el comedor a través de la isla, sino con el exterior y el paisaje gracias a sus ventanas.
Esta cocina está contenida dentro de un edificio de principios del siglo XX, de estilo ecléctico, influenciado por la arquitectura francesa de los siglos XVII y XVIII.
"La transición hacia una cocina más eficiente y sostenible es una responsabilidad compartida que comienza en los hogares. Adoptar un enfoque consciente y equilibrado no solo mejora la eficiencia de las viviendas, sino que además contribuye a un futuro más verde y respetuoso con el medio ambiente.
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