Esta villa holandesa está diseñada para generar un vínculo directo con su entorno. Sus fachadas de vidrio con techo de paja a dos aguas crean un diálogo entre lo contemporáneo y lo tradicional.
Una casa de playa cerca de Plettenberg Bay, en Sudáfrica, revive la exuberante y orgánica arquitectura de los años sesenta, y a la vez funciona como galería para la excepcional colección de mobiliario, arte y diseño de su propietario.
La firma del diseñador caleño Alberto Villalobos transformó un apartamento situado en el quinto piso del mítico hotel neoyorquino en un acogedor espacio donde el mobiliario contemporáneo se entrevera con piezas clásicas.
El interiorismo de este apartamento se gestó en los planos, etapa que su diseñadora aprovechó para cuidar el más mínimo detalle. Aquí todo tiene una razón de ser.
Una casa londinense típica de la época de 1970, sufrió una drástica remodelación, sin perder su esencia. Los encargados fueron el equipo de LLI Design. El proyecto de interiorismo ganó el premio a “Mejor diseño interior residencial” en los UKPA 2016.
La posición diagonal de este apartamento y su ubicación en un séptimo piso permiten que la luz entre y recorra los amplios espacios decorados con obras que definen a sus propietarios.
Este proyecto de André Becker se vuelca a las vistas del valle y a la puesta de sol mientras se protege de las miradas en el sector que da hacia la calle. Vidrio y hormigón presentan dos posturas contrapuestas en un mismo espacio.
Este proyecto de André Becker se vuelca a las vistas del valle y a la puesta de sol mientras se protege de las miradas en el sector que da hacia la calle. Vidrio y hormigón presentan dos posturas contrapuestas en un mismo espacio.