Casa Josefina, colonial chic en Barichara

Su gusto por la estética de finales del siglo XVIII y su trayectoria como diseñadora de muebles, llevaron a la arquitecta Juana Gaviria a remodelar y amoblar esta casona colonial. 0

Construida originalmente por arrieros y campesinos, esta típica residencia colonial con tejado de barro, techos de madera y un área de más de 700 metros cuadrados estaba en muy mal estado cuando fue adquirida por la arquitecta Juana Gaviria, quien estuvo a cargo de toda su remodelación.

Los baños se encontraban deteriorados, los pisos estaban quebrados, las habitaciones no tenían ventanas y la iluminación, con bombillos que pendían de un cable, era muy escasa. “Tocó arreglarla casi toda, pero dejamos los muros de tapia pisada, pues lo primordial era conservar su esencia”, dice Gaviria.

Uno de los aspectos que más se trabajó fue la iluminación. “Solo tenía las ventanas de las puertas de dos hojas que daban al pueblo”,recuerda la arquitecta. A lo largo de toda la casa se instalaron luces empotradas y el carácter de las zonas privadas y las comunes se definió con lámparas de distintos diseños. “Mi idea siempre fue dejar la casa limpia y bien iluminada”, aclara.

La “Casa Josefina”, como hoy es conocida en Barichara, tiene dos espacios. El primero lo constituye el patio interior empedrado que aloja un viejo arbusto de brevas y unos cercos para matas. En torno de él está el comedor de madera, una hamaca, un sofá, una poltrona y una mecedora que invitan a los huéspedes a disfrutar de la tranquilidad y quietud que se respira en el lugar. El segundo espacio ocupa la parte trasera de la casa; allí donde antiguamente estaba el comedero de los animales, ahora hay una jardinera, un taller de arte y un solar con frutales.

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Para los muebles y la casa, Juana Gaviria eligió una paleta de colores que guardara una relación directa con la naturaleza.“Los azules de las puertas y ventanas son una mezcla de un azul Barichara con gris. Busco tonalidades que sean tranquilas con colores que complementen o contrasten con el azul del cielo o la tierra roja de este lugar”, señala.

Muchos de los muebles fueron rescatados de compraventas del barrio Chapinero en Bogotá y luego restaurados exclusivamente para decorar los espacios de la casa. Otros, entre ellos las dos camas con sus mesas de noche, el sofá de la sala, el comedor con sus bancas de madera y la mesa de centro de la zona social, fueron diseñados por la arquitecta y su carpintero. “Durante siete años tuve una carpintería especializada en crear muebles únicos y muebles a la medida o de empotrar. Ahora trabajo satelitalmente con mi carpintero”, dice la arquitecta. Cada rincón de esta vivienda de paredes blancas y ventanales azules tiene una decoración que resalta la arquitectura tradicional de finales del siglo XVIII. Por esta herencia intacta, el centro histórico de Barichara fue declarado monumento nacional en 1978. No por nada, el pueblo ha sido catalogado como el más lindo de Colombia.

“Este sitio tiene un encanto único, aquí pasé seis meses maravillosos, pero por cosas de la vida tuve que regresar a Bogotá”, dice Juana Gaviria con un sentimiento de nostalgia. La casa que se dio a remodelar es vecina de aquella en la que, de niña, pasó temporadas con su padre. Cuando a la arquitecta se le pregunta cuál es el espacio que más le gusta, responde: “Cada rincón tiene su magia, pero es la hamaca que cuelga en uno de los pasillos del patio donde paso más tiempo viendo a los azulejos que vienen a comer brevas”.

Definitivamente, la “Casa Josefina” es un lugar privilegiado donde la rica naturaleza se convierte en un componente más de la decoración.

Casa Josefina, colonial chic en Barichara

//revistaaxxis.com.co

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