Tres elementos fueron claves para Urquiola a la hora de diseñar la familia de poltronas y chaises longues Lilo para Moroso. La primera, el diseño escandinavo en el cual se inspiró, la segunda, la idea modernista de la década de 1950, y, por último, el trabajo de los grandes maestros del diseño como Achille Castiglioni para quien, al principio de su carrera trabajó como asistente.