TRANSFORMACION EN ACRÍLICO

Masako Ban comenzó su carrera laboral como diseñadora gráfica en Tokio sin embargo, durante un viaje al Reino Unido descubrió que su verdadera pasión era el diseño de accesorios y de joyas. 0

Atraída por los materiales industriales, el arte y la cultura japonesa,Masako renunció a su trabajo como diseñadora gráfica en la firma de arquitectura de su esposo, el reputado arquitecto japonés Shigeru Ban, para dedicarse exclusivamente a la creación de accesorios hechos, en su mayoría, en acrílico: “No estaba convencida de querer seguir en la arquitectura. Mi esposo fue el primero en darse cuenta de que era buena haciendo cosas  con mis manos y me insinuó que me dedicara a otro oficio, así que tomé la decisión de irme un año a Londres donde hice mi primer diseño en papel”, asegura.

Determinada a seguir su pasión, dejó de hacer moldes y maquetas de proyectos en la firma arquitectónica para ‘enloquecer’ con las transparencias al concederle una dimensión diferente a las cosas: “la primera vez que corté acrílico con una cortadora láser el resultado fue increíble. Es un material que se comporta muy bien”, afirma.

Accesorios en evolución

De regreso a Tokio, Ban comenzó a utilizar acrílico, esponja, lámina de oro, goma, cuero y una mezcla de materiales tradicionales de su cultura para diseñar joyas y accesorios con un sello distintivo, pues están inspiradas en las formas simples y geométricas, así que las figuras cuadradas y circulares son protagonistas.

Pero definitivamente el talento y la destreza de Masako son lo que transforma estas figuras en verdaderas piezas de diseño. Ella las entrelaza y las une para que cada una adquiera un valor diferente.  Lo simple es importante en sus diseños pero les añade un elemento especial que les da sentido a sus objetos: “En ellos normalmente se mezclan acentos japoneses típicos con diseños modernos y minimalistas”.

El tamaño es otro aspecto que marca su estilo. La transparencia del acrílico en sus joyas les aporta dimensión y volumen lo cual hace que se vean grandes y que, por lo tanto, no pasen desapercibidas. “Yo me pongo mis accesorios porque es una forma de mostrar mi trabajo y darlo a conocer. Además, por su tamaño, la gente me pregunta por ellos”, afirma.

Otros accesorios, como los fabricados en esponja, vienen en paquetes de piezas por separado, así que quien los compra, los arma y les da la forma y el tamaño que quiera. Para sus carteras y estuches la técnica consiste en generarle relieve a las superficies de cuero, poliéster y aluminio para crear sugestivas texturas. En algunos casos, sus diseños incluyen efectos en tercera dimensión.

El éxito de su trabajo también radica en la calidad de sus productos y la perfección de sus acabados: “si la calidad no es excelente siempre el trabajo queda completamente distinto. Los japoneses somos perfeccionistas por naturaleza”, comenta.

En el 2005 su primera colección fue seleccionada para ser exhibida en la tienda de diseño del Museo de Arte Moderno en Nueva York (MOMA) y ese mismo año abrió su tienda Acrílico en Tokio, desde entonces sus diseños han sido seleccionados para estar en tiendas de otros museos: “Me gusta mucho que mis accesorios estén en estos lugares porque los puede ver más gente y con otros ojos”, concluye Ban, escogida por la revista Wallpaper como mejor diseñadora de joyas, en el 2007.

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