Una joya en el desierto

El Museo Nacional de Catar ocupa un lugar icónico en la ciudad de Doha al bordear e incorporar el palacio del jeque Abdullah bin Jassim Al Thani, hijo del fundador del Catar moderno. 0

El diseño del Museo Nacional de Catar –con 52.000 metros cuadrados– estuvo a cargo del reconocido arquitecto francés Jean Nouvel, quien propuso el edificio que se constituye como un símbolo de la historia y la cultura del país árabe, con una expresión arquitectónica singular.

La forma de la edificación nace de un ejercicio de abstracción y síntesis que toma a la rosa del desierto –formación mineral característica de las zonas desérticas cercanas al mar– como punto de partida. Una serie de discos de gran tamaño se cruzan para crear un sistema estructural autoportante –no requiere vigas o columnas– que genera espacios e intersticios; un reto técnico que pone el edificio a la vanguardia de las tecnologías de la construcción.

Cada uno de sus discos está revestido con paneles de concreto beige, reforzados con fibra de vidrio. Esto logra un efecto de mímesis cromática con el paisaje árido de la región. La imagen urbana del proyecto muestra una fisonomía aparentemente inestable, diversa y fractal, pero integrada con los colores del entorno.

Al aproximarse al museo, las grandes superficies en voladizo protegen a los visitantes del sol y generan espacios exteriores a la sombra. La geometría angular de las piezas que recubren la estructura, así como el patrón que describen, producen una textura que hace alusión a la tierra seca que se resquebraja en el desierto.

Una vez adentro, el recorrido parte de una secuencia de galerías que suman, entre todas, 350 metros de longitud. Cada ambiente del proyecto es distinto y la carencia de superficies verticales por completo construye una espacialidad que se aleja de la convención ortogonal del espacio habitable al que estamos acostumbrados. La museografía, diseñada para adaptarse a la forma específica del museo, se integra perfectamente con la arquitectura, desde objetos históricos dispuestos en discos de exhibición más pequeños, sobre el suelo, hasta proyecciones de video con un formato que se acomoda a la geometría de los muros inclinados y recortados de manera irregular. El recorrido culmina en el palacio del jeque. Este centro cultural actúa como una antesala al edificio histórico y patrimonial.

Jean Nouvel presenta en Doha un proyecto que recurre a la tecnología para destacar la historia, que reconoce en el paisaje local un insumo estético sobre el cual trabajar y que propone un ícono dispuesto a las personas a través de la cultura. El Museo Nacional de Catar es una síntesis arquitectónica de todo un país, su gente, sus costumbres y su geografía.

//revistaaxxis.com.co

COMPARTIR