Tendencias 2025: Conciencia ecológica y mayor conexión con los espacios
Carolina Lineros / febrero 28 - 2025

Estas son las tendencias que definirán el 2025, basadas en un análisis profundo de las corrientes contemporáneas y del informe de WGSN (Worth Global Style Network), plataforma de tendencias y pronósticos que ofrece análisis y reportes sobre el futuro del diseño, la moda y otras industrias creativas.
Ambientes como «abrazos visuales»
En los últimos años, el concepto de “casa inteligente” ha dominado el discurso sobre el hogar del futuro; sin embargo, esta tendencia está perdiendo relevancia. En 2025 se anticipa un giro hacia espacios que priorizan la conexión humana y la calidez. En vez de ambientes estériles y automatizados, los interiores se llenarán de materiales terrosos y texturas que evocan un sentido de confort y pertenencia.

La idea principal es que los ambientes se sientan como un “abrazo visual”, donde cada elemento contribuye a una atmósfera acogedora. Con esto concuerda el arquitecto colombiano Martín Mendoza, para quien es urgente recuperar lo humano, lo imperfecto, lo cálido: “Los hogares de este año serán espacios personales, cargados de identidad, que celebren la autenticidad y nos reconecten con lo esencial”.
Autenticidad en el diseño, no perfección mecánica
La sostenibilidad se ha convertido en un pilar fundamental del diseño contemporáneo. En 2025, los diseñadores se centrarán en la huella de carbono de los materiales, y favorecerán opciones locales y no tóxicas. La construcción con madera maciza y el uso de bioinnovaciones están en aumento.

La tendencia se orienta hacia la celebración de lo hecho a mano, priorizando la autenticidad sobre la perfección mecánica. Al respecto, Mendoza asegura que este año nos alejaremos de las imitaciones para volver a lo natural y lo auténtico.

Fotografía: Oculis Project, cortesía C’est ici Design.
“Hay algo poderoso en los materiales que generan sensaciones reales, que conectan con el trabajo manual y nos recuerdan la belleza de la imperfección, esa imperfección que no solo es estética, sino que también nos invita a valorar lo humano detrás de cada objeto”, manifiesta.
Hedonismo consciente
El uso del color será fundamental en el diseño de interiores. Se prevé que los espacios estén impregnados de tonos vibrantes y audaces, como amarillos atrevidos y borgoñas intensos, que aporten carácter y energía. Así mismo, la paleta de colores incluirá tonos tierra, como el Mocha Mousse, de Pantone, que evocan una conexión con la naturaleza y fomentan una sensación de calma y bienestar.

Este enfoque en el color se complementará con texturas ricas e imperfectas, creando un ambiente acogedor y cálido. Así lo menciona WGSN en su reporte anual de tendencias de interiores para 2025: “Los consumidores se han vuelto cada vez más ansiosos, lo que hace que los colores que aportan una sensación de seguridad adquieran un fuerte atractivo, y en paralelo, también cobrará fuerza el hedonismo consciente —momentos de placer con propósito—, ya que valoramos los momentos de serenidad y alegría, reflejados en la adopción de tonos pastel hiperbrillantes y claros”.
Bienestar, conexión y comunidad
El hogar ha evolucionado hacia un espacio multifuncional que responde a las necesidades cambiantes de sus habitantes. La versatilidad será clave y los diseñadores crearán ambientes que se adapten a múltiples usos, desde el trabajo hasta el ocio.

El diseño emocional también cobrará protagonismo, con un enfoque en generar sitios que fomenten el bienestar, la conexión y la comunidad. La remodelación y la reutilización de espacios serán prácticas comunes, lo que refleja un deseo de sostenibilidad y autenticidad.
Lujo tranquilo
El minimalismo evoluciona hacia un enfoque más cálido y acogedor. En lugar de espacios fríos y despersonalizados, el diseño se centrará en la simplicidad, pero sin sacrificar la calidez.

Este “lujo tranquilo” se manifestará en detalles sutiles pero significativos, como piezas de diseño coleccionables o hallazgos vintage, que se conviertan en el centro de atención de un espacio. Con este cambio, profundamente ligado al estado de ánimo empático y reflexivo de nuestros tiempos, se busca desarrollar un sentido de pertenencia y autenticidad.

Carlos Granada en diseño.
Conectarse con el entorno
La relación con la naturaleza se intensificará. Los diseñadores buscarán integrar elementos naturales en sus proyectos, mediante la composición de espacios que fomenten la conexión con el exterior. Esto incluye el uso de plantas, luz natural y materiales que evocan la naturaleza.

La estética biofísica, que se centra en la salud y el bienestar de los habitantes, se convertirá en una parte integral del diseño interior, promoviendo un estilo de vida más saludable y equilibrado.
Centrarse en el ser
A pesar de la tendencia hacia la desconexión digital, la tecnología seguirá desempeñando un papel en el diseño, aunque de una manera más centrada en el ser humano. Se prevé que surjan innovaciones que integren la tecnología de tal modo que mejore la experiencia del usuario, sin sobrecargar los espacios. El diseño inteligente se enfocará en la funcionalidad y la comodidad, utilizando la tecnología para facilitar la vida diaria, sin sacrificar la conexión humana.

Las tendencias para este año reflejan un enfoque hacia la sostenibilidad, la funcionalidad y la conexión emocional con los espacios. A medida que avanzamos, es fundamental que tanto arquitectos como diseñadores se adapten a estas tendencias emergentes, creando entornos que no solo sean estéticamente agradables, sino que además aporten al bienestar de sus ocupantes y del planeta.