El Hostal Kijoru, situado cerca de Punta Gallinas, es mucho más que un alojamiento en medio del desierto. Construido por una familia wayú con piedra, madera y saberes heredados, este refugio demuestra cómo la arquitectura puede surgir del territorio, responder al clima extremo y convertirse en una expresión viva de la hospitalidad y la cultura de la Alta Guajira.