Revista Axxis
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En 1980, Giovanni Battista Pininfarina —uno de los diseñadores de carros más importantes del mundo, autor de icónicos diseños como el Testarossa— le propuso a Enzo Ferrari un prototipo de carro con cuatro plazas. Según la revista de la marca, el propio commendatore “vetó la idea de un Ferrari de cuatro puertas (…). Ferrari fabricaba coupés y autos deportivos, argüía, y se centraba en el entretenimiento del conductor. Fin de la discusión”.
Hoy, casi cuarenta años después, y tras la polémica del Purosangue en 2022 —el primer Ferrari con segunda fila de asientos de la historia—, nace un nuevo diseño que rompe con todas las reglas que la escudería había seguido por años. Se llama Luce y no sólo tiene cinco puestos, sino que su tracción es completamente eléctrica.

“Se presenta el esperado y avanzado deportivo de Maranello, que abre una nueva etapa en la historia del Cavallino Rampante. Su plataforma, concebida en torno a cuatro motores eléctricos y a una profunda integración de sistemas, preserva el carácter dinámico propio de la marca e introduce una facilidad de uso inédita en un Ferrari”. Esto dice el comunicado oficial de la marca italiana, pero parece que nadie está de acuerdo. Las reacciones han sido negativas para los amantes de los carros, de la marca y del diseño. Incluso el mercado tuvo su reacción: según Bloomberg Línea, tras el lanzamiento del Ferrari Luce produjo que la marca frenara en la bolsa y tuviera “su mayor caída en ocho meses”.
Los autores del diseño del Ferrari Luce
Es cierto que había grandes expectativas. Sus formas se fueron revelando poco a poco. Cuando hace unos meses presentaron los interiores del carro y comunicaron que su diseño se hizo en colaboración con LoveFrom de Jony Ive y Marc Newson, diseñadores que vienen de Apple, hubo comentarios positivos.

Sin embargo, esta semana, al descubrir el look completo del carro, poco importó ver que los pilotos de la escudería en la F1 posaran felices junto al prototipo. Parece haber un consenso general negativo sobre el aspecto del vehículo.
Y es que en este caso se trata exclusivamente de eso: el aspecto. Es un problema estético, y por eso en AXXIS nos concierne. Respecto al desempeño del Luce, sus motores y tecnología, nadie puede refutar que Ferrari sabe lo que hace. A nadie parece preocuparle que la compañía dé un giro hacia la electrificación —cosa que ya había hecho con motores de combustión asistidos por energía eléctrica— ni que haga vehículos de cuatro puertas. La discusión, en este momento, se centra exclusivamente en su diseño

Una de las declaraciones más impactantes fue la de Luca Cordero di Montezemolo, expresidente de Ferrari, quien, cuando le preguntaron qué opinaba del lanzamiento, respondió: “Si digo lo que pienso voy a hacerle mal a la Ferrari. Es el riesgo de la destrucción de un mito. Me entristece muchísimo. Espero que por lo menos le quiten el Cavallino. Por lo menos es un carro que los chinos no van a querer copiarnos, no van a tener que hacerlo”.
Romper la tradición
Es cierto que este diseño no se parece a nada que la marca haya hecho en el pasado. Por eso también es verdad que, sin los logos del caballo, quizás sería irreconocible. “Ninguna de sus vistas recuerda a Ferrari, pues el frontal tiene mucho más que ver con otros carros eléctricos chinos y de otros orígenes que con la marca italiana y solo los colores, amarillo, rojo y azul en combinación con la porción superior negra, así como sus escudos, hacen referencia a su casa. (…) El precio, de más de 2.000 millones de pesos al cambio actual, más la nueva postura como vehículo eléctrico, harán que la clientela se conecte con este vehículo o que haga cortocircuito. Solo el tiempo lo dirá”, dice la revista Motor en su primer review.

Hay que recordar que diseños que hoy son muy apetecidos, como la Cayenne de Porsche, cuando salieron en su momento no sentaron bien. Ferrari ha sido disruptivo siempre, y esta no es la excepción. Hoy decidieron tomar un riesgo con el Luce y, por ahora, les ha costado caro.
