Loft de objetos animados

Las múltiples piezas que componen este apartamento en Medellín interactúan en el espacio, haciéndolo ecléctico, desparpajado en su elegancia y cambiante en las circunstancias.
revista axxis de decoracion

Artículos destacados

Esta marca colombiana redefine la estética del concreto 

El diseño de una tienda en Bogotá donde el bienestar se convierte en protagonista  

«Los objetos son herencias, regalos, anécdotas o simples antojos; se juntan, se alejan o se encuentran como los amigos, la familia o las situaciones en la vida”, sostiene Alejandro Toro. “El espacio se entiende como un espacio vivo donde los cosas cambian al igual que quienes lo habitan”, añade este arquitecto, que deliberadamente hizo de su casa un lugar donde los elementos, muchos de ellos recuperados y refaccionados, son protagonistas.
Su liderazgo se detecta desde la entrada, donde la mirada se dispersa en múltiples direcciones y formas de estar en el espacio.

Un comedor que parece más un área de estudio de biblioteca añeja, unas sillas y sofás asimétricos que se extienden a lo largo del gran salón, cuadros sobre el suelo y recostados en una pared o un mueble, mesas embebidas, esculturas que están donde quieren estar… aquí, según lo confiesa el dueño de casa, él y los objetos son copropietarios.

Y esa complicidad configura un universo singular que inevitablemente hace que el visitante quiera cuestionarlo todo, un ejercicio que al propietario no le molesta, por el contrario, le complace. ¿Por qué? Porque provoca que la gente se detenga a pensar dónde y cómo está, despierta la mirada y agudiza la curiosidad y eso, en un mundo que vive de afán, es significativo.

Con ese mismo esmero, Toro configuró progresivamente su ambiente a partir de ceros, pues a su cargo estuvo la arquitectura interior, la determinación de los acabados, el diseño y la decoración. Las únicas preexistencias eran los muros que definen el espacio, las acometidas para las instalaciones eléctricas e hidráulicas y una cubierta de casetones que deja el concreto a la vista.

Bajo la premisa de querer un loft, el dueño de casa buscó flexibilidad en la utilización de las áreas con las menores intervenciones físicas posibles. Por ello, los 175 metros cuadrados están distribuidos en una sola habitación, dos baños (el principal y el social), una zona de ropas y un gran salón que integra la sala, la cocina, el comedor, el estudio, el vestíbulo y un mirador sobre la quebrada La Poblana y el Parque Lleras, de Medellín.

Aprovechó la altura, 3,80 metros, para enfatizar la amplitud y la fluidez y dejó al descubierto instalaciones eléctricas y columnas para realzar un aspecto industrial que contrasta con la calidez que aportan el mobiliario y los accesorios.

Revista axxis de decoracion
El baño principal está resguardado por un llamativo panel de madera y vidrio que perteneció a una casa colonial de Medellín. Fue rescatado tras su demolición y restaurado con vidrios esmerilados sin grabado. El mueble de este espacio está cubierto con un vidrio laminado. Debajo, una clásica maleta de viaje que solo guarda recuerdos e historias.

La casa de sus abuelos maternos fue su inspiración en el diseño interior. “Era muy clásica, con gran parte del mobiliario estilo déco, que fue cuidadosamente seleccionado por mi abuela, quien era de alguna forma ceremoniosa en la ubicación de las piezas para que no faltara ni sobrara nada. Era un sitio soñado”, recuerda el arquitecto, que acogió diversos muebles de aquella vivienda para crear su hogar. De ahí que su espacio tenga un mobiliario con acento déco y retro, que se conjuga con algunos elementos más contemporáneos como sofás y sillas.

Para acentuar las líneas simples del espacio, el arquitecto adoptó como tonos rectores el negro –a través del mobiliario–, el gris –presente en el piso de microcemento, las columnas, la cubierta y algunas paredes– y el wengué –definido en la carpintería general–. En aras de la calidez, están los coloridos tapetes –especialmente kilims hallados en la boutique El Fin del Afán–, ciertos muros con ladrillo expuesto, múltiples obras de arte –una de las pasiones del dueño de casa– y decenas de objetos variopintos encontrados sobre la marcha.

El resultado es desparpajado e innovador: “Para mí, la magia es que al final hay una perfecta armonía en la que todo está en su lugar y fuera de él. Los objetos fueron llegando sin buscarlos y marcando la pauta de dónde querían estar, y de esa forma confabularon para crear un espacio en el que tanto las personas como las piezas puedan fluir generando nuevas formas de habitar”, concluye Toro.

//old-axxis.prueba-16.shop

 

Comparte este artículo

Otros artículos

¿Qué es este edificio con puntas y filos? Una destilería hecha con materiales locales

Esta destilería bañado por la luz natural, fue diseñada con gruesos muros de piedra volcánica tallada y materiales locales, generando un espacio de encuentro entre lo artesanal y lo contemporáneo.

En México, esta casa tiene una arquitectura que invita a vivir ‘descalzo y bajo el sol’

El interiorismo de esta casa en México plantea “ambientes de pies descalzos que te conectan con el sol y el descanso”.

Arquitectura, paisaje y vida en una casa del siglo pasado remodelada

Una vivienda del siglo XX, ubicada en República Checa, se renueva con un volumen contemporáneo que respeta la forma del terreno, integra un roble adulto y abre el espacio hacia el horizonte. Un ejercicio de arquitectura sensible donde la naturaleza y la creación se encuentran.

Suscríbase a nuestro newsletter

Para recibir todo nuestro contenido

Nombres
Correo electrónico