Una lámpara como ninguna otra hecha a mano y diseñada por una marca colombiana

La superposición de tres figuras geométricas básicas dio forma a Mila, una colección de luminarias disponibles en dos formatos, del estudio de arquitectura y diseño bogotano Basalto Studio.

Artículos destacados

Esta antigua cabaña posada en la montaña se convirtió en un refugio moderno

Un edificio que a través del color conecta la memoria, la montaña y el paisaje

Compuesta por Mila –de 2,12 metros por 0,43– y Charles, su versión más pequeña –de 0,63 por 0,83–, esta nueva colección de la firma Basalto Studio consiste en un tejido hecho a mano con hilos de cobre sobre una estructura metálica. Pero, en su profundidad, es el resultado de un proceso de curación física y emocional. “Debido en parte a la quietud obligada por la pandemia, pero sobre todo, a la recuperación de un cáncer linfático al que me vi enfrentada de forma casi simultánea, tuve que hacer una pausa en mi quehacer arquitectónico”, narra la arquitecta bogotana y creadora de esta línea, Susana Garavito.

Una lámpara como ninguna otra hecha a mano y diseñada por una marca colombiana
Esta colección está disponible por pedido a través del Instagram de la firma: @basaltostudio

“Dibujando y experimentando con la creación de piezas escultóricas de origen arquitectónico encontré un escape a todo lo que estaba viviendo. Al trabajar en el papel sobre la forma y la estabilidad logré dimensionar lo que dos años después se convertiría en esta colección”. Susana tenía claro que el nivel de detalle requerido solo se obtendría con manos artesanas, sabias en el oficio. Por esta razón colabora con un grupo de tejedoras que se toman su tiempo en desarrollar cada elemento. “Con un peso aproximado de dos a cinco kilos de hilo de cobre por objeto, las artesanas tejen en crochet los canastos, mientras hilan los rombos y círculos que componen la totalidad de cada lámpara. Entre una y otra, la mano debe descansar”.

Una lámpara como ninguna otra hecha a mano y diseñada por una marca colombiana

“Uno de los grandes aprendizajes de esta experiencia fue desarrollar la paciencia, el confiar en el proceso colaborativo y en el tiempo que se toman las piezas para estar listas”. La colección Mila es la evidencia física de un ejercicio creativo y catártico que toma forma en dos lámparas escultóricas de iluminación tenue y controlada. Objetos que se vuelven protagónicos en los espacios que habitan, pero que al mismo tiempo se mimetizan en ellos gracias al efecto óptico que produce su tejido cobrizo. ■

Lea más en la sección de arquitectura.

Comparte este artículo

Otros artículos

Este edificio tiene una forma delicada que flota sobre el paisaje

"Ubicada en la región vinícola húngara de Tokaj-Hegyalja —declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco—, la bodega Sauska Tokaj tiene una silueta que parece flotar sobre los viñedos, integrándose con el entorno. "

Un pabellón hecho para disfrutar del vino y el paisaje

En esta obra la arquitectura es un puente entre naturaleza, cultura y diseño

En República Checa, un edificio industrial renace como sala de exposición y centro de trabajo. Su arquitectura va más allá de mostrar ventanas: las convierte en vínculos que moldean la atmósfera, enmarcan el horizonte y redefinen la experiencia de habitar.

Suscríbase a nuestro newsletter

Para recibir todo nuestro contenido

Nombres
Correo electrónico