Cuando una calle se puede convertir en una casa

Lo que para muchos sería un problema, para la firma china B.L.U.E. Architecture Studio fue una oportunidad. Esta vivienda, con todas las comodidades, está en el intersticio entre una edificación de dos niveles y una muralla.

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Los hutongs son calles peatonales estrechas, típicas del casco antiguo de la ciudad de Pekín, China. En ocasiones, aparecen en ellos
construcciones lineales que se adaptan a su geometría y conforman arquitecturas atípicas que revitalizan estos residuos urbanos. En el caso de este proyecto, la firma china B.L.U.E. Architecture Studio reformó una de estas viviendas para adaptarla a la vida de una familia de seis personas.

Cuando una calle se puede convertir en una casa

La casa ocupa el intersticio entre una construcción de dos niveles y una de las murallas que confina el hutong. Su planta en forma de L
define una secuencia espacial y funcional que los arquitectos resolvieron mediante una serie de cajas de madera, que contienen las habitaciones, un estudio, el salón, el comedor, un baño y la cocina. El tamaño y la altura de las cajas varían según la actividad que se lleve a cabo. Encima de cada una ellas aparecen las habitaciones de los niños, acompañadas de espacios para el juego con materiales suaves como tapetes y mallas para garantizar la seguridad. Un corredor comunica todos los ambientes e introduce luz natural gracias a un
tragaluz continuo en su cubierta.

Cuando una calle se puede convertir en una casa Cuando una calle se puede convertir en una casa

Fragmentan esta pequeña residencia mediante las cajas habitables para articularla con la circulación, de tal manera que los habitantes tengan lugares de reunión, pero también de aislamiento. En uno de los extremos ubican una gran puerta de madera que comunica el interior con un patio trasero a cielo abierto. Esto logra que la casa compense la ausencia de fachadas hacia la calle con una zona
exterior e íntima al mismo tiempo.

Cuando una calle se puede convertir en una casa

Cuando una calle se puede convertir en una casa

Adentro, el color blanco de los muros y cielos refleja la mayor cantidad posible de luz, mientras la madera de los habitáculos aporta un sentido de calidez. En este proyecto, la arquitectura se sintetiza en la definición de espacios-mueble que cumplen
varias funciones.

Cuando una calle se puede convertir en una casa

Cuando una calle se puede convertir en una casa

Su diseño multipropósito permite aprovechar esta área reducida para acomodar los hábitos diversos de una familia y hace una reflexión importante sobre posibles prototipos de vivienda mínima. En la aparente dificultad de su implantación está la oportunidad de repensar la arquitectura doméstica y la reutilización de los resquicios urbanos de las ciudades asiáticas. ■

Cuando una calle se puede convertir en una casa

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