Este apartamento , construido hace varios años, presenta una serie de características arquitectónicas particulares, potenciadas mediante la remodelación llevada a cabo por Basalto Studio . “Si bien este inmueble no se encuentra en un edificio con valor patrimonial, distintas cualidades espaciales, como la variedad de alturas y una cubierta inclinada que enfatiza su amplitud y luminosidad, se convirtieron en una referencia no solo para fomentar la conexión con el exterior, sino para diseñar la carpintería arquitectónica y el mobiliario”, explica Susana Garavito, arquitecta fundadora del estudio encargado de este proceso de cambio.

El apartamento está alojado en el último piso de un edificio ubicado en el norte de Bogotá, condición deseable desde el punto de vista arquitectónico. En términos espaciales, la remodelación consistió en reorganizar y abrir la zona social, integrando la cocina a la sala y generando una circulación más fluida. En ese sentido, uno de los cambios más importantes radica en la introducción de superficies curvas, que contrastan con las líneas rectas existentes: “Desde el muro verde central hasta las esquinas y entradas a los halls, se busca suavizar los recorridos y romper con la rigidez anterior a la intervención”, agrega.

En cuanto a la carpintería y el mobiliario, Garavito incorporó elementos a la medida que aprovechan la altura del apartamento y aportan calidez. Esto se hizo con el objetivo de convertirlo en un espacio contemporáneo, pero a la vez cálido y fluido, reflejo de la personalidad de sus habitantes. “Por eso, más allá de remplazar los acabados y los muebles por unos más modernos, me propuse transformar la espacialidad en función del estilo de vida de mis clientes”.

Para lograrlo, aprovechó las ventajas que ofrece el último piso, potenciando la luz natural y creando un lenguaje que integra confort, estética y funcionalidad. Detalles del diseño del apartamento Respecto a la materialidad, combinó materiales nobles y sencillos, como madera y mármol. Según la arquitecta, lo esencial era integrar el interior y el exterior, este último caracterizado por la presencia de naturaleza. Así, en el baño principal, en vez de cerrar la ventana para asegurar la mayor privacidad, introdujo plantas naturales, de modo que la vegetación se convirtió en una suerte de telón de fondo que se extiende desde el exterior hasta el interior, al tiempo que dialoga con el mobiliario y la decoración.

Lacas mate en tonos neutros transmiten calma, mientras que los acentos en verde y terracota aportan vitalidad. “Más allá de la selección de colores, queríamos un balance entre diseño propio y curaduría. Nosotros diseñamos algunas piezas —como sofás, carpinterías y divisiones en madera sólida— a la medida, con el fin de adaptarlas a las condiciones de cada espacio. Paralelamente, integramos mobiliario y algunos objetos que complementan el ambiente y refuerzan el repertorio de materiales y formas”, explica. Uno de los mayores retos fue transformar un apartamento de espacios fragmentados en un conjunto fluido y coherente.

Por esta razón, aprovechar la altura de la cubierta inclinada y la entrada de luz exigió precisión en el diseño de la carpintería y en la integración de los elementos. “La incorporación de curvas frente a rectas representó también un desafío técnico y conceptual: un ejercicio que nos permitió romper paradigmas preexistentes y proponer una manera más orgánica y contemporánea de habitar”, señala Garavito.

El resultado: un espacio donde la luz natural, los volúmenes curvos y los materiales honestos establecen un diálogo permanente, aunando el pasado con el presente y concibiendo una forma de habitar reflejo del espíritu de su tiempo y, sobre todo, de sus habitantes. Cinco puntos para destacar de este proyecto

1. Los contrastes entre colores sólidos y neutros crean una atmósfera equilibrada.

2. Los ángulos de las esquinas se suavizaron mediante superficies curvas en los muros y los muebles.

3. Las condiciones particulares del apartamento original se potenciaron con la aplicación de estrategias arquitectónicas.

4. Distintos acentos de color aportan calidez al conjunto, como el alistonado verde, que dialoga con el entorno natural del exterior.

5. Una de las premisas fundamentales del proyecto consistió en la exaltación del paisaje que lo rodea, buscando aumentar la sensación de confort y calidez en el interior.

