Esta remodelación hace más humana una oficina tradicional

Las oficinas de una empresa de informática pasaron por una fuerte remodelación para dejar atrás un anticuado concepto e incorporar una arquitectura donde la persona es el centro de todo, donde se promueve la interacción y el bienestar de sus habitantes. 0

Años atrás, las compañías tenían como estrategia el exceso de corporativismo, solo querían ser fuertes, eficientes y poderosas. Esta situación las fue alejando poco a poco de ser más humanas. Partiendo de este concepto, la firma Nihil Estudio, de Valencia, España, trabajó “desde el primer momento en una estrategia de branding y diseño 360º basada en la humanización de la marca Studio 73”.

   

Una de las mayores preocupaciones de los fundadores del estudio informático era cómo los percibían sus clientes, pues uno de sus principales objetivos era posicionarse como una empresa cercana, de valores humanos y tangibles. Por su parte, para Nihil Estudio este proyecto era una oportunidad de materializar los cambios sociales y las nuevas formas de trabajo, potencializando la comunicación de la compañía a la vez que se crean lazos personales entre los miembros de la organización.

El nuevo espacio de oficinas de Studio 73 es un proyecto 360º, “que nace de la necesidad de los clientes de buscar un lugar de trabajo más amplio, para desarrollar su creciente actividad a pleno rendimiento, y que a la vez les permitiera proyectar al mercado su forma de ver y entender el mundo”, explican desde Nihil Estudio. En el marco de este salto cualitativo, el estudio de diseño español abordó el proyecto
mediante una estrategia de branding para realizar la renovación de su identidad de marca, donde diseñan un nuevo manual corporativo y una identidad visual con sus distintas aplicaciones gráficas.

A nivel arquitectónico, la firma partió desde una perspectiva de diseño totalmente alejada del concepto de la oficina convencional. Asumiendo el cambio de paradigma laboral de la última década, el espacio debe aunar el trabajo, ocio y bienestar de sus usuarios, donde además los distintos ambientes tenían que destilar la personalidad de sus empleados. Bajo el famoso lema “smart is the new sexy” aparecen una serie de guiños a series y películas de culto, detalles sutiles y deconstruidos que, junto con el diseño global de la marca y el espacio, hacen de Studio 73 unas oficinas únicas y genuinas, donde todo está creado a medida.

El proyecto de interiorismo parte de una planta trapezoidal, poblada de pilares sin una retícula definida entre ellos. Nihil Estudio decide obviar estos elementos arquitectónicos existentes y se apropia del espacio encontrado, realizando una intervención que potencia la diafanidad, con un diseño de elementos con formas suaves con esquinas y encuentros redondeados, geometrías agradables a la percepción visual, buscando romper el área existente con coherencia, reordenando las zonas en función del programa de necesidades y sus usos, marcando líneas de fuga, que reclaman la atención del visitante/usuario, consiguiendo que todo el conjunto de pilares pasen desapercibidos.

Conscientes de la transformación de los flujos laborales, donde los espacios colaborativos cobran mayor presencia y se democratiza el entorno de manera que los empleados pueden elegir dónde y cómo desarrollar sus funciones a partir de las actividades que tengan que realizar, la firma española proyecta una zona de trabajo abierta, compuesta por núcleos de mesas que permiten un nuevo clima corporativo que ofrezca sinergias entre los usuarios, unas áreas comunes y de esparcimiento, lugares utilizados para llevar a cabo pequeñas reuniones o encuentros informales y donde interactúan los compañeros de una forma mucho más relajada.

El programa lo resuelven en planta generando un acceso principal a modo de hall de recepción con parqueadero de bicicletas/patinetas eléctricas. En el centro del local -y rotando su eje longitudinal para romper la ortogonalidad- ubican por un lado el cubo rectangular de dirección, en el que se integran dos salas de reuniones -una de ellas equipada para videoconferencias- y por el otro el despacho de dirección con dos puestos de trabajo. En paralelo disponen la zona abierta.

La zona de ocio y descanso, equipada con una mesa de ping-pong, un saco de boxeo y bancos para el esparcimiento de los empleados, conecta con el área de trabajo mediante un sistema de puertas paneladas correderas, estableciendo así una conexión visual directa en uno de sus extremos con el patio exterior. A su vez, dos grandes arcos presiden el espacio de cocina-comedor/office, para la que diseñaron una gran mesa central ovalada junto a los módulos de cocina y complementaron con dos mesas de apoyo y unas butacas para los momentos más distendidos.

Los baños y una área para almacenaje están en una de las esquinas del local, su acceso llama la atención gracias a un grande y luminoso letrero rojo de neón sobre el paramento negro antracita. Para el cliente era muy importante la presencia de un taller o zona para el arreglo de piezas de hardware y elementos electrónicos. Nihil Estudio proyecta un acceso al mismo con forma octogonal, emulando las puertas de las naves de una famosa saga de películas espaciales de ciencia ficción. Una vez dentro, la estancia se resuelve con una mesa central y estanterías de almacenaje perimetrales.

El espacio termina de completarse al ubicar los casilleros individuales de los trabajadores entre los huecos de los ventanales de fachada en uno de los perímetros del local. Con esta distribución consiguen generar un flujo de circulación natural con accesos abiertos, huyendo de los pasillos largos y cerrados. Al presentar un diseño que elimina las barreras, la firma logró que los trabajadores puedan comunicarse de forma efectiva, evitando así el aislamiento de los departamentos, situación que se presenta en propuestas tradicionales donde todo está compartimentado.

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