Topografía arquitectónica: el nuevo SuperCADE del barrio Manitas al sur de Bogotá

Por Rodrigo Toledo, arquitecto y profesor asistente de la Universidad Pontificia Bolivariana
/
Marzo
26 - 2021
Crédito de la foto: FOTOGRAFÍA: LLANO FOTOGRAFÍA, CORTESÍA ARE
Una secuencia de rampas y escaleras compone plazas públicas descubiertas, a distintos niveles en el SuperCADE del barrio Manitas, al sur de Bogotá. Este proyecto es un claro ejemplo de cómo los edificios estatales deben presentar una cara amable a la ciudadanía.

Durante las últimas dos décadas, los gobiernos locales de las principales ciudades colombianas han invertido en infraestructuras y equipamientos públicos de calidad con el fin de mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. Alcaldías y gobernaciones han gestionado iniciativas que buscan aumentar el índice de espacio público por habitante, han construido sistemas de transporte masivo e implementado escenarios colectivos para la recreación y la atención a los vecinos de diferentes localidades.

El urbanismo y la arquitectura son instrumentos para que los estados materialicen sus políticas sociales. En Bogotá, el SuperCADE del barrio Manitas es el resultado de un proceso participativo en conjunto con la comunidad de Ciudad Bolívar. 

Luego de un concurso en el que se presentaron alrededor de 70 anteproyectos de diferentes arquitectos, la firma bogotana Arquitectura en Estudio –aRE– fue seleccionada para el diseño y desarrollo del edificio. Al emplazarse junto a la Estación Manitas del TransMicable, este queda integrado a la red de transporte masivo y se consolida como un equipamiento de fácil acceso. Su arquitectura está definida en función de dos maneras de construir en el lote.

Vea tambien: Edición del mes de julio Revista AXXIS


La zona de atención al ciudadano está articulada con el vacío a triple altura, hecho que le otorga iluminación y ventilación naturales.

Por un lado, una secuencia ascendente de rampas y escaleras genera plazas públicas descubiertas a distintos niveles. De esta forma crean una topografía artificial sobre la pendiente del terreno y bajo sus terrazas albergan áreas para el uso de la comunidad y dependencias administrativas. Por otra parte, los puestos de atención propios del CADE quedan englobados en un gran volumen que se posa, como una caja, sobre las terrazas. En su cubierta aparece de nuevo el espacio público, esta vez vinculado con la estación. Esta doble condición posibilita que el edificio gestione adecuadamente las zonas públicas sin mezclarlas con el carácter institucional inherente al encargo y, al hacerlo, le regala un ambiente urbano al entorno inmediato.


El SuperCADE Manitas tiene una gran terraza de espacio libre, pensada para practicar deportes y actividades de recreación. Adicionalmente, cuenta con ingreso directo desde la estación TransMiCable Manitas a la rampa de acceso y ascensor para personas con discapacidad.

La presencia del Estado y de la infraestructura para el transporte adquieren un sentido comunal gracias a la anterior estrategia. En consecuencia, el edificio es usado de muchas maneras, pues sus terrazas pueden ser escenarios para exposiciones, eventos culturales o mercados itinerantes. La dimensión pública del proyecto trasciende su función para configurar una arquitectura en la que deciden las personas cómo utilizar el lugar. El interior de la zona de atención al ciudadano está articulado mediante un vacío de triple altura, que le permite ser iluminado y ventilado naturalmente. Sus materiales y acabados fueron concebidos para resistir el tráfico y reducir los costos de mantenimiento, por lo general asociados a este tipo de equipamientos públicos.


Este proyecto tiene en total 70 módulos de servicio, con área de espera, mobiliario especial para niños y 11 oficinas independientes.

El piso tres es el nivel de ingreso y salida, con punto de información y orientación, y sala de atención prioritaria para personas con discapacidad y adultos mayores.

El lugar cuenta también con una planta baja, dotada de un Salón de la Comunidad, que tiene capacidad para 150 personas.

Una progresión de niveles escalonados permite un registro visual de todas las áreas interiores y, al mismo tiempo, resulta en una espacialidad abierta y generosa. La firma  aRE diseñó también el mobiliario. Se trata de un sistema modular flexible, con una geometría que facilita su distribución de múltiples formas y promueve una interacción cercana entre los funcionarios y ciudadanos al eliminar la barrera del escritorio entre ellos. Estos módulos, a su vez, incorporan elementos de señalética a través de iluminación artificial y el uso del color.

Vea tambien: La transformación de una antigua fábrica de China en una oficina rodeada de un jardín


Este edificio busca suplir algunas de las carencias de equipamientos y espacios públicos que sufre esta parte de la ciudad.

Este proyecto, seleccionado para participar en la pasada Bienal de Urbanismo y Arquitectura de Hong Kong, entiende que los edificios que representan al Estado deben ofrecer una cara amable a la ciudadanía. Lejos de construirse como una isla, separado de su entorno, ofrece plazoletas y recorridos que lo conectan con el barrio. Crea espacios al aire libre que fomentan su uso de maneras diversas y anima las infraestructuras masivas. El SuperCADE de Manitas se levanta a partir de una reflexión sobre la vida pública de calidad.

Deja un comentario:

Send this to a friend