La renovación del ático del edificio histórico de la Plaza Arbes, ubicado en República Checa, se centró en la creación de un apartamento de dos plantas para alquiler exclusivo. La planta se dividió en cuatro unidades residenciales. La distribución del apartamento se modificó mínimamente, teniendo en cuenta las posibilidades técnicas y la ubicación de las conexiones. El deseo del cliente era crear un espacio atemporal y único que resultara atractivo para los posibles inquilinos. Los aspectos clave fueron la practicidad y la sostenibilidad de las superficies y los materiales utilizados. El propietario le dio total libertad a la firma Formafatal para el diseño conceptual de todo el ático. El espacio, que inicialmente parecía bastante oscuro debido a las pequeñas ventanas del tejado, se transformó en un interior luminoso y espacioso con atractivos toques de color y materiales. El elemento principal se convirtió en una superficie mate de color blanco crema, enriquecida con diversas texturas y sutiles tonos de gris y azul, además del uso de madera blanqueada. Esta base se animó con acentos en turquesa y terracota, aplicados a los elementos independientes. El diseño del apartamento Para este proyecto se coloca una masa independiente dentro del espacio: un bloque oscuro, un cubo bajo, en el espacio alto y abierto con una estructura de techo alta. Esta masa, que contiene un armario alto de cocina, revestimiento del pasillo y un armario en el dormitorio, está hecha de materiales unificados y se coloca bajo el techo de la galería, con un acabado en nogal oscuro. El resultado es un contraste entre la masa insertada, que se adhiere a uno de los muros perimetrales. La planta superior se mantiene en suaves tonos crema y gris. Además de la estructura de madera de la chimenea, un elemento llamativo es la escalera de acero con una barandilla de diseño atípico hecha de perfiles de acero pintados en mate, con chapa perforada insertada en una paleta de colores a juego. En la parte inferior de la escalera, donde se encuentra el espacio de almacenamiento, la chapa perforada está respaldada por una placa de acero inoxidable espejada. Esta combinación crea un efecto espejo del espacio, a la vez que mantiene un práctico acceso al almacenamiento. De igual forma, parte de la construcción del pasillo está parcialmente perforada y equipada con un espejo. Un gran reto para la firma encargada fue la complejidad del antiguo ático. El estudio buscó gestionarlo con sensibilidad, incorporando los elementos interiores que diseñaron y encargaron a medida. El resultado es un contraste armonioso entre los elementos modernos insertados y la historia antigua que narran las vigas de la estructura original del tejado. Este diálogo entre lo histórico y lo moderno confiere al espacio un carácter único y crea un ambiente atractivo para sus habitantes.
