Un jardín comunitario que está cambiando vidas en México

Por Revista AXXIS
/
Octubre
13 - 2021
Crédito de la foto: Ricardo de la Concha
Este jardín de nopales y flores silvestres se convirtió en un proyecto comunitario que está cambiando vidas. El Terreno se ha convertido en un jardín autosuficiente gracias a la estabilidad económica de la venta de plantas y verduras endémicas, cultivadas a través de programas educativos y luego vendidas a cafés y tiendas locales.

El Terreno es un proyecto de jardín comunitario y centro educativo que se inició durante el brote de COVID-19. El proyecto está situado en una colina de suelo rico en minerales y piedras, que proporciona los ingredientes de un huerto urbano para el cultivo de flores, plantas aromáticas y verduras. El proyecto se desarrolló como una forma de permitir a los jóvenes de la comunidad permanecer conectados a la estimulación social, mientras que simultáneamente reciben una educación ambiental. Además, el proyecto proporciona una conexión más estrecha con los ciclos de producción de alimentos y la vida sostenible.

La estructura del proyecto

VERTEBRAL construyó un pabellón único a partir de materiales reciclados utilizados en sus anteriores construcciones. Para la empresa era importante construir con éxito un edificio 100% reciclable, pero también un espacio construido con materiales, módulos y unidades pensados de forma única a través de nuevos procesos desarrollados para este proyecto en particular.

Al explicar El Terreno, los arquitectos de la Ciudad de México dijeron: “Nos hemos centrado en evitar cualquier predisposición del usuario al entrar en este nuevo espacio, diseñado para la pluralidad y la versatilidad. Es un espacio que sólo puede adquirir importancia a través de la participación de los usuarios, y a través del cultivo y el intercambio de nuevas ideas dirigidas a un entorno de curación”.

Vea tambien: La catedral de Nuestra Señora de la Pobreza diseñada por el arquitecto Simón Vélez

El pabellón polivalente está construido en la ladera, lo que permite una apertura gradual hacia el jardín. Se doblaron y soldaron secciones de varillas de hierro, y están contenidas en muros rellenos de piedra adquirida mediante la excavación del lugar. El techo está compuesto por cerchas de madera que en su día fueron encofrados de hormigón. A través de sólo cuatro módulos diferentes, todas las cerchas fueron montadas por voluntarios de la comunidad local. Para VERTEBRAL era importante crear un pabellón flexible y polivalente, que reflejara la visión del futuro de la arquitectura de la empresa con sede en Ciudad de México. “Los espacios estrictamente definidos se vuelven rápidamente obsoletos. Por el contrario, los espacios anónimos y ambiguos son resistentes y polifacéticos, permitiendo cambios en su significado y propósito entre los usuarios”.

La fundadora del proyecto, Michelle Kalach, está muy involucrada con las comunidades autosuficientes que están fuera de la red. El Terreno se ha convertido en un jardín autosuficiente gracias a la estabilidad económica de la venta de plantas y verduras endémicas, cultivadas a través de programas educativos y luego vendidas a cafés y tiendas locales. El agua de lluvia se capta a través de un sistema que se origina en el tejado verde del pabellón, que luego pasa por tuberías que también sirven de columnas estructurales. Finalmente, el agua de lluvia desciende a una masa de agua acumulada, desde donde se bombea de nuevo al huerto. El consumo de energía se genera a través de paneles solares, y los residuos de los inodoros de compostaje se utilizan como abono natural para el huerto.

El Terreno es un espacio construido como modelo de cómo la educación, la sostenibilidad y el diseño pueden unirse para cosechar un futuro brillante que responda perpetuamente a las necesidades inmediatas.

Vea tambien: 7 habitaciones de ensueño diseñadas para embellecer este espacio íntimo de la casa

Deja un comentario:

Send this to a friend