Una casa de los años 50 renovada con influencias japonesas y escandinavas

La vivienda ampliada y renovada se abre al bosque, a la luz y al agua, para convertirse en un oasis de bienestar atemporal.

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El diseño original de esta casa , hecha por la firma Atelier Chardonnat et Salem Architecture , se inspiró en la obra arquitectónica de Frank Lloyd Wright. Esta importante transformación y ampliación busca honrar la esencia histórica, a la vez que crea un remanso de paz en Mount Royal (Canadá). Las intervenciones rinden homenaje a este icónico arquitecto e integran influencias japonesas y escandinavas, muy apreciadas por los propietarios. El resultado es un espacio habitable espacioso y acogedor, conectado con la belleza natural del bosque circundante. Las modificaciones a la fachada principal de la vivienda resaltan las líneas horizontales de la arquitectura original. Si bien las áreas ampliadas aumentan significativamente la superficie inicial, las intervenciones se integran a la perfección, buscando la armonía con los vecinos. El volumen añadido se ubica en la parte trasera para mantener las proporciones y el encanto original de la fachada que da a la calle. Una claraboya lineal separa el volumen existente de la ampliación, inundando el espacio habitable con luz natural difusa. El nuevo diseño de la casa La fachada trasera acristalada, establece una sólida conexión con el paisaje exterior y los árboles de la montaña. Esta simbiosis se ve reforzada por la disposición vertical de listones de madera de IPE colocados para crear un ritmo distintivo y un equilibrio visual. Los elementos exteriores de madera se extienden al interior, dando paso a la madera de roble. La frontera entre el interior y el exterior se difumina gracias a esta continuidad de materiales naturales. La casa presume de amplios techos de pizarra en voladizo, que se integran a la perfección con la piedra, el ladrillo claro y el cobre estañado existentes. El componente esencial del proyecto ha sido diseñado para crear un jardín zen con influencias japonesas. El agua también juega un papel central, apareciendo en diversas formas: tranquilos estanques que marcan el acceso a la entrada principal y la transición hacia la zona de estar exterior, así como una fuente en el patio lateral. Además, en esta obra el agua contribuye a la serenidad general del ambiente, reflejando la luz y evocando sonidos relajantes. Además, las piedras de río contribuyen a esta sensación de tranquilidad, mientras que la sustitución del césped convencional por tomillo realza el atractivo único del paisaje. En el interior, una armoniosa combinación de diversos materiales naturales como roble, nogal, piedra, mármol y madera quemada Shou Sugi Ban crea una elegante unidad. El techo y los suelos, sin zócalos ni molduras, crean una elegancia etérea. Las puertas integradas realzan aún más este aspecto depurado, mientras que el juego de líneas rectas y sinuosas revitaliza el espacio. Cada intervención en esta obra maestra arquitectónica fusiona a la perfección los principios del diseño de mediados de siglo con influencias japonesas y escandinavas, estableciendo así una profunda conexión con la naturaleza. El resultado se manifiesta en una residencia moderna y acogedora que infunde bienestar gracias a la sutileza de las decisiones del equipo de diseño y la meticulosa ejecución de cada detalle.

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