Una piel sostenible

El proyecto Buró 51 es uno de los más importantes de la cadena hotelera Movich, por la dinámica de crecimiento e inversión de Barranquilla, donde está ubicado. Con diseño arquitectónico de Contexto Urbano y diseño interior de Nini Andrade, se emplaza en una zona con un importante desarrollo comercial, residencial y empresarial.

Artículos destacados

Un café inolvidable en Chapinero Alto, uno de los barrios más ‘cool’ del mundo

Para su fachada se emplearon cortasoles referencia Aerobrise, de la multinacional Hunter Douglas. Estos elementos “constituyen un apoyo a la barrera térmica con la cual se reviste la edificación”, afirman los responsables del proyecto. Esta es una de varias acciones que tienen como objetivo común el aislamiento térmico, que logra un 30 % menos en inversión de sistemas de climatización y consumos energéticos –muy acorde con la corriente sostenible de la arquitectura actual–. Estéticamente, este elemento aporta un aspecto moderno para un sector de la ciudad en constante desarrollo.Una piel sostenible

El diseño de la piel y las interdistancias entre perfiles obedecen a un riguroso estudio bioclimático y estético, que busca generar alta eficiencia energética y una imagen contemporánea del edificio.Una piel sostenible

En cuanto a mobiliario, para el Buró 51 contaron con productos de la firma Zientte, tapizados con cueros de la compañía P. Vergara. Ejemplo de lo anterior es la poltrona Trapecio, que brinda carácter al lounge, gracias a sus laterales de madera natural y, por supuesto, a la textura, robustez, comodidad y resistencia que otorgan el asiento y espaldar de cuero.Una piel sostenible

//old-axxis.prueba-16.shop

Comparte este artículo

Otros artículos

El centro de ‘wellness’ de Bogotá que se diferencia por su interiorismo colorido y acogedor

Este centro de bienestar se aleja de la luz blanca, las superficies asépticas y el estímulo constante. El proyecto, basado en el borgoña, camina en sentido opuesto.

Un campus chino que convierte la educación en una experiencia urbana compartida

El campus propone un modelo educativo abierto, donde la arquitectura fomenta la curiosidad, el encuentro y la creatividad colectiva.

Esta casa se levanta entre árboles centenarios y abraza la filosofía del ‘wabi-sabi’

En esta casa, la arquitectura se convierte en un puente entre la tierra y el cosmos. Cada elemento, desde la luz hasta los materiales, busca revelar la fuerza invisible que une al ser humano con la naturaleza.

Suscríbase a nuestro newsletter

Para recibir todo nuestro contenido